Valencia

Los parkings se adjudicaron en la avenida Padre Tomás Montañana, en el cruce con la calle Asturias, así como en una parcela que recae a las calles Islas Canarias y Siete Aguas. El concejal de Tráfico, Alfonso Novo, comentó que las dos peticiones suman 960 plazas de estacionamiento que se aplazan, aunque las propuestas de las concesionarias todavía no tienen respuesta por parte del Ayuntamiento.
Como informó ayer LAS PROVINCIAS, el primer caso surgió en un estacionamiento subterráneo de la avenida Valladolid, donde la unión temporal de empresas solicitó la suspensión de las obras, todavía no iniciadas.
Con 290 plazas para residentes, era una de las respuestas dadas por el Ayuntamiento a la acuciante falta de plazas de estacionamiento. Novo aseguró que todo apunta a la crisis como una de las razones que explican la práctica ausencia de reserva de aparcamiento.
No opinó lo mismo el portavoz de la asociación vecinal, Francisco Guardeño, quien puso el acento en el escaso plazo de la concesión. A cambio de 18.000 euros, el "dueño" de cada plaza la tendrá en propiedad 40 años, mientras que en otros casos se llega a los 99 años.
En el caso de los dos nuevos aparcamientos donde se ha pedido el aplazamiento, el de Padre Tomás Montañana fue adjudicado a la unión temporal de Begar y Vía Latina, según los datos de Novo. Con una capacidad de 562 plazas (tanto de rotación como para residentes), la comercialización apenas ha alcanzado las 45 reservas.
Todavía más triste es el balance del parking situado entre las calles Islas Canarias y Siete Aguas. De las 398 plazas previstas en dos plantas de sótano, sólo hay reservas para tres vehículos. La asociación de vecinos de Baleares-Grao, consciente del retraso que acumula el proyecto, aseguró ayer que pedirán al Ayuntamiento que les informe de la resolución que se toma.
El portavoz vecinal, Balbino Albiñana, opinó que en caso de que la suspensión se prolongue mucho, quizá sería más útil ajardinar el solar y abandonar la idea de un parking para residentes. Aún así, indicó que están a la espera de lo que se decida sobre la adjudicación actual.
Novo añadió que los técnicos estudian la fórmula legal para vender el subsuelo público, como una manera más de "convencer" a los vecinos de las bondades de dejar el coche en un garaje y no en la calle, en la eterna doble fila.
La junta de gobierno ya aprobó el encargo, que en una primera fase incluirá los aparcamientos de edificios de viviendas que se internan en el subsuelo público. Todavía debe hacerse una tasación de los terrenos que fije el precio del metro cuadrado.
Después seguirá el turno de los aparcamientos de concesión municipal en la vía pública, el grueso de los estacionamientos de la ciudad. Así se evitarán problemas como los que aduce la asociación vecinal de Benimaclet, acerca del escaso plazo de concesión. Las más elevadas en la actualidad llegan a los 99 años.
La preinscripción apenas supone un desembolso económico, aunque con el alarmante incremento del desempleo, el delegado de Tráfico entiende que hay muchos vecinos que prefieren esperar a ver al menos iniciadas las obras del parking.
pmoreno@laprovincias.es







