L'Horta

El memorial tendrá ocho metros de altura, 2,5 de ancho y 0,6 de profundidad y ha sido realizado con una aleación de acero y cobre. En él figurarán los nombres de los 191 pueblos de la Comunitat Valenciana de donde procedían los fusilados en Paterna, así como los de otros 60 municipios españoles. No se pondrá el de ninguna persona para evitar que alguien quede excluido al no estar documentado su fallecimiento en el paredón de esta ciudad.
Las inscripciones serán de gran calidad. Así, estará el Gran oratori pels morts valencians de la postguerra, escrito en 1941 por Vicent Andrés Estellés, y unos versos de Miguel Hernández que dicen: "Aunque el otoño de la historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, nunca renunciaremos ni al más viejo de nuestros sueños".
La figura humana que contendrá el memorial estará grabada con láser y tendrá transparencia para que al fondo se vea el cielo. Representa a un hombre atado y su impotencia e indefensión cuando iba a ser fusilado, sensación que experimentaron miles de personas. El dibujo ha sido donado por el artista para este fin, siendo también desinteresada la colaboración del resto de personas que han trabajado en el proyecto.
A la presentación pública celebrada ayer en el teatro Capri de Paterna asistieron Elena Martínez, teniente de alcalde y concejala de Promoción y Dinamización Municipal, que acudió en representación del alcalde, Lorenzo Agustí; Empar Salvador, presidenta del Fòrum per la Memòria del País Valencià; Vicente Muñiz, miembro de esta entidad y representante de familiares de las víctimas; Eliseu Climent, presidente de Acció Cultural del País Valencià, así como el arquitecto y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia Manolo Vidal. También hubo representantes de colectivos colaboradores, como Entrepobles, Sodepau y Comissió de la Dignitat.
"Rehabilitar a las víctimas"
Empar Salvador abrió los discursos recordando que trabajan en el proyecto desde hace cuatro años "para que Paterna tenga un memorial a los miles de republicanos antifascistas. Hay que rehabilitar a las víctimas. Queremos que se les recuerde ahora y siempre".
Eliseu Climent reivindicó "la memoria oculta de tantos años" y recordó una vivencia personal escuchada a un amigo, el hijo del médico y político valenciano Juan Bautista Peset Aleixandre, fusilado por el franquismo: "Al final de la guerra se decía que los aliados habían puesto barcos en Alicante. Acudieron miles de personas pero sólo había uno. Allí estaba él, pero el final del barco de la libertad fue el paredón de Paterna".
Vicente Muñiz, hijo de fusilados el 5 de abril de 1941, dijo que como miembro de una familia de represaliados "esta es una de las mejores maneras de curar viejas heridas y que los hechos pasados no vuelvan a repetirse".
Elena Martínez apuntó que la peor guerra que se puede tener en el mundo "es la civil, entre hermanos, vecinos y amigos" y señaló que la primera vez que tuvo conocimiento de lo que ocurrió en Paterna "me entró un profundo sentimiento de impotencia".
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