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En esta zona residencial hay alrededor de 130 viviendas que vierten sus residuos en fosas sépticas. Además, las calles están sin asfaltar y otros servicios básicos como el alumbrado público, el suministro eléctrico o el agua potable son precarios o inexistentes.
El Consistorio aprobó un PAI para impulsar la primera fase, que comprende la redacción de los proyectos de reparcelación y urbanización. El plan tiene un coste de unos 356.000 euros, lo que supone a cada propietario desembolsar 1,70 euros por metro cuadrado. Iniciativa lamenta que esta suma no incluye las indemnizaciones por expropiaciones o derribos para ampliar las calles.
Un escrito, firmado por 80 vecinos y depositado en el registro de entrada del Ayuntamiento, reclama la paralización del proyecto porque no pueden hacerse cargo del recibo. Esta carta ha sido remitida este mismo mes, después de que a finales del año pasado el Ayuntamiento reclamase a los vecinos de Caramello la parte que les correspondía por la actuación.
"Salen a una media de 2.000 euros por vecino. Ante la situación de crisis, vamos a impulsar la obra por fases para evitar ahogar a los propietarios", aseguró la concejala de Urbanismo, Reme Mazzolari (PP).
Pensionistas y rentas bajas
Pese a ello, en el escrito presentado por Pedro Oliver, uno de los vecinos de Caramello, los afectados aseveran que no pueden pagar este gasto en estos instantes. "Los vecinos tienen unos ingresos económicos escasos, debido a que se trata de una población compuesta en su mayoría por jubilados, pensionistas o rentas bajas".
Según destaca Pedro Oliver y rubrican otros 80 vecinos, estas dificultades se ven acrecentadas por la crisis. Por ello, estos residentes reclaman la paralización del proyecto de urbanización de Caramello. Además, estos propietarios reclaman al Ayuntamiento que destine al proyecto parte del fondo del Gobierno para fomentar el empleo.
Otra de las propuestas es, en lugar de impulsar el proyecto de urbanización en conjunto, que el Ayuntamiento realice obras aisladas, entre ellas el alcantarillado, y que las cobre a los vecinos mediante una contribución especial.
El portavoz de Iniciativa per Llíria, Paco García, aseguró que el Ayuntamiento ha cometido errores al contabilizar los metros cuadrados a la hora de emitir los recibos. Además, se alineó con los vecinos que han presentado el escrito: "Hay suficientes elementos sociales que aconsejan paralizar la tramitación de este PAI y que se aplacen las siguientes fases del proyecto".
García, del mismo modo, también reclama que se fraccionen los pagos de las actuaciones ya realizadas en "tres o cuatro cuotas a lo largo de 2009". Mazzolari, asimismo, aseguró que esta medida ya está prevista: "Vamos a estudiar de forma individualizada cada caso".
La concejala de Urbanismo, sin embargo, señaló que es imposible paralizar el PAI aprobado en 2008 y que se corresponde con la primera fase del proyecto de Caramello. "El plazo de pago del recibo finaliza el 5 de marzo y hay gente que ya ha ingresado el dinero. Quien tenga problemas le daremos facilidades". Mazzolari también aseveró que este proyecto ha sido impulsado después de que la asociación de vecinos lo solicitase mediante un escrito firmado por el 70% de los propietarios.







