L'Horta

Sin embargo, algunos padres habían manifestado su preocupación por el hecho de que sus hijos, con edades comprendidas entre los seis y los 12 años, compartan clases con alumnos de secundaria, que tienen hasta 16 años, y que en algunos casos llegan a los 18.
Lorenzo Agustí les garantizó que a las entradas y salidas del centro habrá agentes de policía vigilando que no haya problemas de seguridad y que los niños se sientan seguros durante su estancia en este instituto.
El edificio, que se ha inaugurado este mismo curso, tiene una gran parte de sus instalaciones vacías, debido a que se creó pensando además en el incremento poblacional que se producirá cuando el sector Mas del Rosari esté finalizado.
En total, se desplazarán hasta la Coma 300 niños en siete autobuses que cada día, trasladará a los alumnos desde su antiguo colegio hasta el barrio. Además, la Conselleria de Educación sufragará el comedor para que no haya más desplazamientos.
El Ayuntamiento ya autorizó que agentes de la Policía Local vigilarán las zonas y espacios públicos de La Coma para que no sufran actos vandálicos. El barrio es una de las zonas más deprimidas el área metropolitana, ya que sus viviendas se alquilan a personas con problemas económicos y sociales. Es el Instituto Valenciano de la Vivienda el propietario de estas fincas, aunque ahora la gestión del barrio se ha cedido tras la firma de un convenio al Ayuntamiento de Paterna.
Mientras, el próximo lunes los técnicos de la Conselleria de Educación comprobarán in situ las instalaciones y estudiarán si el edificio se puede rehabilitar o si, en cambio, habrá que derribarlo y hacer un edificio nuevo en su lugar. El colegio Vicente Mortes data de 1971 y es uno de los más antiguos de la comarca. Sin embargo, solamente se han visto afectados los alumnos de Primaria, ya que los niños que cursan Infantil en el mismo centro lo hacen en un edificio contiguo que se construyó más recientemente. Será el patio del colegio donde previsiblemente se instalarán las aulas prefabricadas.







