El 5 de septiembre de 2002, Ana Aznar y Alejandro Agag se dieron el sí quiero delante de mil invitados en el Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Cuatro de los asistentes a aquel glamuroso evento, al que no faltaron los Reyes, están a día de hoy imputados en la operación Gürtel, entre ellos los empresarios Francisco Correa Sánchez y Álvaro Pérez Alonso, considerados dos de los principales responsables del entramado delictivo. Jacobo Gordon Levenfelt es amigo de la infancia de Agag y socio del yerno del ex presidente Aznar. En marzo 1993 ambos formaron la empresa Natko S. L. con el objetivo de traer a España un juego entonces de moda el Gotcha, una guerra de armas ficticias que disparan bolitas de pintura.
Otro de los invitados al enlace fue Pérez Alonso, que en las imágenes del enlace aparece con un enorme puro apagado a las puertas del monasterio.
A la boda de El Escorial también fue Carmen Rodríguez Quijano, del brazo de su marido Francisco Correa, y junto a él imputada.







