Economía

Pero hay casos peores en el que la factura ha pasado de 50 euros cada dos meses a 640 en enero. La subida de la luz para esta cliente ha sido del 1.280%. Las protestas contra la subida en las facturas se ha disparado y cada día más clientes están en contra de la eléctrica.
Durante la última semana, según relatan clientes indignados, esta oficina de atención al cliente de Iberdrola está abarrotada. El espacio donde se recibe a los usuarios de la eléctrica forma parte de una tienda Master Cadena. Al fondo de la tienda de electrodomésticos, se puede coger turno. Sólo se reparten 80 números por la mañana y 40 por la tarde. El horario es de 10 a 13 horas por la mañana y de 16.30 a 18.30 por la tarde. Cinco horas de atención al día para millones de clientes.
Hay 24 sillas para sentarse y entre 30 y 100 personas de pie, según la hora, esperan de pie. Además, el goteo de gente que va preguntar no cesa. Ven que el horario es ínfimo y dicen que volverán otro día. La cola, media hora antes de abrir, da la vuelta a la finca. Tres personas cubren el servicio.
El caso que más se repite en la fila de espera de la oficina de Iberdrola es el que explica Pascual Sendra. Vive en una paralela a la Avenida Primado Reig con su esposa. Tiene 70 años y cobra una pequeña pensión. La factura de enero asciende a 89,88 euros. La de noviembre y diciembre a 107,56. Los anteriores cobros bimensuales nunca pasaban de los 50 euros. "Es indignante. Todos los días quedamos cuatro parejas a hablar y estar juntos. Llevamos una vida idéntica pero a nosotros nos cobran cien euros al mes y a ellos 50. Vivimos muy cerca pero a mí me cobran más".
Luis Fernando Chasipanta, ecuatoriano de 43 años, a punto de llorar, cuenta a LAS PROVINCIAS su caso. "Soy mileurista. Con la crisis mi mujer apenas consigue trabajar dos horas a la semana. No me sube la hipoteca porque nunca he podido comprar un piso y vivo alquilado. Mi hija de diez años va al colegio. Pagaba entre 35 y 40 euros cada dos meses y ahora me han pasado 109,50 (dice enseñando la factura mientras le tiembla la mano). Vamos a tener que dejar de comer si Iberdrola sigue así".
Uno de los casos que más irritó ayer a los clientes indignados fue el que contó Mari Cruz. Su última factura bimensual fue de 50,81 euros. La del mes de enero ascendió a 640,91. Según comprueba este periódico con las facturas originales, la lectura que Iberdrola estimó de su contador el 19 de enero de 2009 es de 67.664 kw. La real a fecha de ayer, según dice la cliente, es 64.817. Esto ha supuesto que de cobrarle Iberdrola 299 kilovatios de consumo en dos meses le haya pasado a cobrar 3.984. "El cobro de esta factura me ha hecho que no pueda pagar nada más en todo el mes", dice está cliente que añade: "Iberdrola nos trata como borregos".
Otra cliente dice: "Vengo del edificio Aqua donde tienen las oficinas centrales. Me han dicho que venga aquí, a un tienda de electrodomésticos. No tienen vergüenza".




