Comunidad Valenciana

La Delegación de Gobierno no ha visto ningún supuesto de prohibición, aunque el delegado del Ejecutivo en la Comunitat, Ricardo Peralta, ya ha anunciado que se adoptarán "todas las medidas" para que no se generen problemas de seguridad ciudadana.
En este sentido, la Guardia Civil ha montado un "impresionante" dispositivo de seguridad que tendrá su base operativa en el Ayuntamiento de Paiporta, y del que también participará la Policía Local. Según el alcalde, Vicente Ibor, todo es "por si acaso, aunque esperemos que no pase nada".
Las primeras acciones se han centrado en prevenir. La Policía Local ha visitado los comercios regentados por extranjeros situados en el recorrido de la manifestación para instarles a que cierren sus negocios durante la marcha. Son varias tiendas propiedad de ciudadanos chinos y un locutorio. "Mejor cerrado y ya está. No quiero problemas porque aquí viene la gente a hablar con sus familias", explicó ayer Alexander, empleado de un locutorio y de origen sudamericano, que se preguntaba además quiénes eran los que convocaban la manifestación y qué querían.
La propietaria de un comercio chino también confirmó que cerrará sus puertas esta tarde, así como Amparo Ferrandis, pese a que es de nacionalidad española. "Cierro para evitar cualquier destrozo. De hecho, tenía cita con unas clientas y les he dicho que vengan el lunes".
Además, el Ayuntamiento ha decidido retirar todos los contenedores situados al paso de la manifestación, así como papeleras e incluso señalización. Tras la marcha, habrá un servicio especial de limpieza. "Todo por si acaso", aseguró ayer Ibor.
La manifestación saldrá a las seis de la tarde de la calle Santa Ana y llegará a la plaza Cervantes, donde se celebrará un mitin en el que está previsto que participen, entre otros, José Luis Roberto, presidente de España 2000.
El pleno de Paiporta, y ayer el de Picanya, municipio donde vivía la chica asesinada, condenaron "cualquier utilización xenófoba del crimen", y pidieron la prohibición de la manifestación. Los dos municipios se mostraron en contra de que se "criminalice a los inmigrantes cuando se trata de un acto de violencia machista".
Además del asesinato de Carolina, Mohamed A. hirió de gravedad a su amiga Susana Pérez, aunque esta misma semana fue dada de alta y se recupera en su domicilio.







