Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 febrero 2010

C. Valenciana

Comunidad Valenciana

El proyecto estuvo a punto de naufragar por las presiones de países africanos y del norte de Europa
29.01.09 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La elección de Quart de Poblet como base de la ONU no ha estado exenta de dificultades. De hecho, los inconvenientes han sido una constante. El Gobierno arriesgó presentando el proyecto en marzo de 2007 en Valencia con la presencia de los ministros de Defensa y Exteriores. Pero la base aún no tenía ubicación. España se encontraba entre las candidatas, con idénticas opciones que Dinamarca o Finlandia.

El viaje de Ban Ki Moon a Valencia fue una estrategia del Gobierno. El Ejecutivo quería que el máximo responsable conociera de primera mano la ciudad y el proyecto. El propio Ki Moon reconocía ayer el gran trabajo de la vicepresidenta del Gobierno. "Sin su determinación, el acuerdo no se hubiera firmado hoy, quizá sí más adelante".

De hecho, hasta el último momento, el centro pudo haber cambiado de lugar, como reconocieron desde la Vicepresidencia del Gobierno. Sólo cuando el 24 de diciembre la Asamblea General dio el visto bueno, la delegación española respiró tranquila. Las dificultades crecieron ese mes durante la negociación en la V Comisión, órgano de Naciones Unidas. Cada vez se ponían más pegas a la base en Quart. Y todas llegaban desde el mismo lugar. Tal y como publicó LAS PROVINCIAS, la oposición de países africanos tomó fuerza. Varios reclamaban la base.

Dos eran las posturas, reveladas ayer una vez firmado el acuerdo. Una, qué sentido tenía una segunda base de la ONU en Europa. Y, en segundo lugar, si tenía que ubicarse en el viejo continente, que fuera en el norte. A ello hay que sumarle la crisis económica. Todos los países miraban con lupa el gasto de la infraestructura en tiempos de apretarse el cinturón.

Las semanas que se vivieron en la sede de Nueva York antes de las Navidades fueron un juego de estrategias, de cesiones y exigencias. La delegación española redobló esfuerzos para lograr el consenso en los grupos de la V Comisión.

El Gobierno español no estaba dispuesto a ver cómo de nuevo se retrasaba la aprobación del proyecto. Reconocieron las dificultades, pero confiaban en obtener el ok antes de fin de año. El papel de la vicepresidenta del Gobierno, Fernández de la Vega, también resultó clave en esas fechas. Un viaje a Nueva York por otros motivos profesionales fue aprovechado para intensificar las gestiones al más alto nivel. Y cuajaron.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS