Moción sin censura

-¿Ha ido ya de rebajas?
-Pues sí. Ésta es una buena época para comprar cosas que aparcamos para adquirirlo a mejor precio.
-¿Alguna adquisición de la que esté especialmente orgullosa?
-Pues mira, compré el otro día un espejo Art Déco en un rastro del que estoy muy contenta [risas].
-¿Es de las que buscan gangas o prefiere pagar un poco más para garantizarse cierta calidad?
-Normalmente compro en rebajas en las mismas tiendas en que compro habitualmente. Y este año es importante que la gente siga comprando para superar la crisis.
-Es usted una gran admiradora y consumidora de Francis Montesinos. ¿Cuándo lo descubrió?
-Pues a Francis lo conozco desde hace muchos años, desde principios de los 70. Yo entonces ya era profesora de la Facultad de Derecho, y su tienda en la calle San Jaime era un punto de encuentro, sobre todo después de la dictadura.
-Entonces, complete la frase: Francis Montesinos es a la moda valenciana como Carmen Alborch es a...
-[Se queda pensando.] ¡No tengo ni idea! La pasión por la ciudad...
-¿Cuál es su barrio preferido?
-Yo siempre hablo de un triángulo maravilloso, que es la Lonja, el Mercado y los Santos Juanes. Pero uno de mis lugares favoritos ha sido siempre la Malvarrosa. En momentos difíciles, darte un paseo por la Malvarrosa y el Cabanyal relaja.
-Dentro de poco ya no podrá dar esos paseos por el Cabanyal. ¿El PSPV nunca habría hecho la ampliación de Blasco Ibáñez?
-Yo creo que no. Habría sido mejor rehabilitarlo. Realmente, la conexión de Valencia con el mar ya está hecha: el mar es la propia ciudad.
-Hace un año y medio su campaña fue muy revolucionaria. Francis colaboró con el diseño del vestido de la Geganta. Viendo después los resultados, ¿cuál es la relación calidad-precio de aquella campaña?
-[Risas.] Bueno, los resultados fueron los que fueron, y de todas maneras cuando nos presentamos a unas elecciones nuestro afán es ganar. La campaña se sigue citando, y no sólo por la Geganta. Hubo cosas como "Carmen si tu vols", o la campaña en los barrios, que hicieron que el programa fuera muy potente.
-Entonces, ¿qué falló?
-Después de 14 años de gobierno del PP, es complicado. No pensaba que esto fuera una entrevista de análisis electoral...
-¡Un poco de todo!
-Pues si hacíamos las proyecciones de las últimas elecciones generales, nos quedamos a algo más de tres puntos en la ciudad. Si a eso sumamos los concejales de EU, pensábamos que teníamos posibilidades.
-Ya hay por lo menos cinco posibles candidatos a la secretaría general de la ciudad e, incluso, a las municipales. ¿Se siente...
-¡Yo me siento estupenda! [Risas.]
-...infravalorada en su trabajo?
-Nooo. Éste es un trabajo en equipo, en el que yo soy la coordinadora. Y somos elegidos para cuatro años. Cuando fui directora general de Cultura hubo tres cambios de consellers y en cada uno de ellos se decía "van a cambiar a Carmen Alborch", pero fui la única que no cambiaron en todo eso [risas]. Yo digo "el Señor me lo dio, el Señor me lo quitó, bendito sea su santo nombre".
-Qué deportividad.
-No voy a hacer "botafumeiro", pero yo hago mi trabajo con confianza porque me la inspiran mis "jefes".
-El martes festejaron la toma de posesión de Obama. ¿Confía en celebrar en 2011 la de Alarte?
-Trabajamos en ello, cada día.
-Obama tuvo durante las primarias una rival muy difícil, que fue Hillary Clinton. ¿Cree que verá una presidenta de la Generalitat?
-Nunca hay que descartarlo. De momento tenemos un magnífico candidato a la Generalitat, y hay que luchar para que sea presidente.
-¿Habría posado como Soraya Sáenz de Santamaría?
-Yo no he posado como ella.
-¿Cree que acertó al hacerlo?
-A las personas hay que valorarlas por su trabajo.
-Sin embargo, las mujeres están sometidas a otro tipo de exámenes.
-Sí, claro, y es algo que hay que tener en cuenta a la hora de tomar determinadas decisiones.
-También hubo bastante polémica con aquella portada de las ministras en la revista 'Vogue'.
-A Soraya le han reprochado que fuera, en aquel momento, tan crítica. Por eso más vale ser prudente.
-¿Habría hecho una portada con los ministros?
-¿Por qué no? Sería una idea estupenda. Más de una lo agradecería.
-¿Queda mucho por hacer por la igualdad?
-Cuando hablamos del poder, sigue habiendo una estructura piramidal en la sociedad. Y aparte está el tema dramático de los malos tratos.
-¿Qué hace una mujer como usted en un sitio como el Senado?
-[Risas.] Todos tenemos la esperanza de la reforma del Senado.







