valencia, 2008
166 páginas
El Camino de Santiago. 3 grandes rutas en bicicleta.
pascual villarreal
guía
Una película no bastaría para contar la vida de Pascual Carbonell, autor de este libro útil, generoso y exhaustivamente documentado sobre el Camino de Santiago. Su trayectoria personal es tan diversa y sorprendente que se necesitaría una larga serie de televisión en la que se plasmasen sus apasionantes vivencias. Este abogado valenciano que habla seis idiomas (hijo de Pascual Villarreal Cerisuelo, insigne socialista, que tuvo que exiliarse tras la guerra civil: Tierno Galván habla admirativamente de él en sus memorias, Cabos sueltos), trabajó a los 7 años como vendedor ambulante de tripas de embutido, y ha vivido en Perú, Chile, Estados Unidos y Suecia. En 1967 conoció al Che Guevara en un barracón situado entre Arequipa, al sur de Perú, y la frontera con Bolivia, meses antes de la muerte del líder guerrillero. También fue amigo de Salvador Allende y ha sido asimismo un exitoso empresario y militante de la izquierda comunista, muy combativo pero no sumiso a la dirección de su partido: si algo no le parecía bien, lo decía sin medias tintas.
Pero el tema de este libro no es su vida legendaria, sino su faceta de peregrino deportista. Villarreal, que vive en Náquera, ha completado diez peregrinaciones en bicicleta a Santiago de Compostela, un hito con el que ha logrado el récord Guinness de la especialidad. "En esas diez rutas, iniciadas en 1996, he completado peregrinaciones saliendo desde Roncesvalles, Sevilla, Jaca y Saint Jean Pied de Port, sin vehículo de apoyo, en solitario ocho veces y otras dos acompañado desde la salida", comenta Pascual, que en abril iniciará, a los 72 años y también con su bicicleta, los mil kilómetros de la Ruta del Cid, sobre la que piensa escribir un nuevo libro.
En las cuatro estaciones
No se conformó con recorrer tantas veces el camino iniciático, sino que también tuvo interés en hacerlo en las cuatro estaciones del año. "Para un mejor conocimiento y disfrute del camino, decidí peregrinar en primavera, verano, otoño e invierno -dice-, y por tanto he soportado tanto los calores de agosto en la Tierra de Campos como las nieves invernales en los puertos de La Pedraja, en la Cruz de Hierro, el O'Cebreiro, y la Canda en la Ruta de la Plata, vientos huracanados en el Páramo en noviembre de 2002, los días del Prestige, e intensos días de tormenta y lluvias que han dificultado sobremanera la marcha en el camino". Así es como se conoce bien la tierra en que uno vive. "España es una gran desconocida", afirma.
El libro, con gráficos y dibujos de lugares y monumentos (evocadoras láminas del arquitecto José Álvarez Guerra y del pintor Vicente Domingo Timoner) detalla las tres grandes rutas del Camino: el de la Vía de la Plata, el Camino Francés y el Camino Aragonés, con información completísima sobre peregrinajes, rutas alternativas y lugares de pernocta, entre otros muchos datos. Villarreal está en todo. Ofrece incluso una lista del equipaje esencial que aconseja llevar. La enumeración de algunas de las recomendaciones da idea de lo previsor que es el peregrino-abogado: Útiles: Bolsa grande o alforjas- Saco convencional; Saco Momia (muy útil y liviano); Botiquín: Cacao labios-Repelente insectos-Hemorrane-Crema solar-Yodo/vendas. Alimentos: Nueces/anacardos-Orejones-Leche condensada-Aquarius-Plátanos...
La ruta más larga (Plasencia-Béjar-Salamanca) es de 134 kms. La más corta (Verín-Allariz), de 44. El autor describe puentes y paisajes, anota precio y teléfono de albergues y hoteles, ofrece esbozos históricos... Con un guía así, algunas de las dificultades del empeño están sensatamente rebajadas. El resto ya dependerá del propio viajero.
RAFA MARÍ









