Valencia

Desde el primer instante Iberdrola insistió en que la subestación de Patraix era esencial para mantener el suministro eléctrico, tanto en los meses de invierno cuando hay más consumo, como en los de verano. Por eso, la avería de Nou Moles ha generado la necesidad de volver a abrirla.
Los vecinos exigieron ayer que de una vez por todas se traslade esta instalación, que explotó hace apenas dos años, a los terrenos ubicados junto al cementerio General. Unos trámites que ya están en marcha, según aseguraban el viernes desde Red Eléctrica. "Son trámites muy complejos y que necesitan tiempo, pero ya estamos en marcha", aseguró Maite Vela, la responsable de Red Eléctrica en la Comunidad Valenciana.
Junto a los procesos administrativos también es necesario valorar un coste económico y los técnicos calculan que el traslado de la subestación de Patraix hasta las inmediaciones de San Isidro costaría en el entorno de 6 o 7 millones de euros, cantidad similar al coste de la construcción de la instalación.
La Federación de Asociaciones de Vecinos señaló ayer que solicitará mañana a la Delegación del Gobierno un exhaustivo informe de la avería producida en la instalación de Nou Moles y la prueba de que existe una inminente urgencia para abrir Patraix. "Porque si hay una verdadera necesidad para abastecer de suministro eléctrico a la ciudad no cabe otra vía que abrir puntualmente la de Patraix, pero exigimos que se cierre de inmediato en cuanto esté reparado el otro recinto", afirmó ayer la presidenta de la federación vecinal, María José Broseta.
La entidad también solicitará a la Delegación que le informen del estado en el que se encuentra el traslado de la subestación de Patraix. "Y pedimos que se realice con urgencia porque hay mucha gente que está sufriendo y muchos hasta incluso han tenido que malvender sus viviendas porque ya no quieren vivir aquí", afirmó un portavoz vecinal.
Los vecinos lo que sí tienen claro es que no están dispuestos a que la subestación abra de nuevo.







