El primero es Basiliso Patrocinio Serrano Valero el Manco de la Pesquera. Nació en el pueblo que lleva en su apodo en 1908. En 1946 se incorporó a la guerrilla para mantener en jaque a los represores. Pronto inició su lucha en la zona de Requena. Tras contactar con los huidos Jalisco, Prudencio y Tomás, empezó la leyenda.
Tras años de lucha preparaba su evacuación a Francia, pero el 27 de abril de 1952 fue capturado por la Guardia Civil en Cofrentes. Su paso a la prisión de Valencia fue el preludio de su juicio sumarísimo, el que le condenó a muerte. La sentencia se cumplió el 10 de diciembre de 1955 en el cuartel militar de Paterna, localidad donde le enterraron para, 50 años después, exhumar sus restos que hoy descansan en La Pesquera.
Otro caso es Teresa-Florencio Pla Meseguer la Pastora o el Hermafrodita. Nacida en 1917 en Vallibona, las dudas de sus padres la hicieron registrarla como Teresa. Los años le hicieron crecer la barba y la corpulencia, pero cuando la Guardia Civil de Morella le hizo desnudarse para saber si era hombre o mujer se sintió humillada. Desde ahí se vistió de hombre e inició su lucha junto a la guerrilla, pero únicamente para vengarse de aquellos guardias civiles. El trío de mitos lo completa Jalisco.







