daniela la 'stripper' de la cárcel

Daniela, ¿cómo fue su actuación en la cárcel?
-Pues como siempre, la verdad. Fue muy morbosa porque me gusta seducir a los hombres. Nadie sabía que iba a ir yo. Y cuando salí se armó una gorda.
-¿A qué se refiere?
-Pues a que se levantaron y empezaron a gritar. Yo iba vestida de enfermera y empecé a bajar las escaleras. Me subí a un chico al escenario y le puse la pierna encima... Creo que subí a cuatro o cinco.
-Los sindicatos de la cárcel dicen que usó leche condensada y un vibrador durante la actuación.
-Sí, lo hice. Me puse leche en uno de los pezones y me acerqué a un preso que había subido. Pero él no me tocó. Luego, le tapé los ojos a uno, y le puse un vibrador en la boca. Pero no le toqué a nadie los genitales como se ha dicho.
-¿No le advirtieron de que fuera un número algo más light o que sólo se quitara la parte de arriba?
-Nadie me dijo nada de que fuera light. A mí me contrataron para que hiciera un striptease. Yo hice todo igual que cuando se me contrata para otro número. Todo el mundo se reía y se lo pasó bomba.
-¿Y no pasó miedo?
-Para nada, mucho más tranquila porque estaban funcionarios y me sentía protegida.
-¿Ni siquiera le sorprendió cuando se lo propusieron?
-Sí, eso sí. Pensé: 'Madre mía, rodeada de presos que hace mucho que no están con una mujer...' Pero ya le digo que luego me sentí muy tranquila.
-¿Y el comportamiento del público?
-Muy correcto, de verdad. Se portaron muy bien, mejor que en una despedida. Nadie me tocó en ningún momento.
-¿Sorprendida por la repercusión?
-Pues sí, mucho. Seguro que si hubiera sido un hombre quien se desnuda no hubiera pasado nada. Las mujeres hubieran disfrutado igual que lo hicieron los hombres. Es un ataque injusto. Así es la sociedad.
-¿Cobró por su actuación?
-Sí, a mí me pagaron. Pero no voy a decir cuánto.
-¿Volvería a hacerlo?
-Sí. Y la liaría más gorda (ríe).







