Para suavizar la situación económica, el grupo socialista también propone adquirir un centenar de casas destinadas a acoger temporalmente los grupos sociales más vulnerables, como los inmigrantes, y construir un edificio on zonas de servicios comunes para alojar a 200 jóvenes que, recién emancipados, necesitan un alojamiento asequible.
En total son 20 propuestas para "paliar la carencia de vivienda en Valencia", aseguró la portavoz socialista, Carmen Alborch, quien añadió que el plan es "ambicioso pero realista con el que se daría un vuelco al problema de la vivienda accesible en Valencia".
La principal proposición del plan contempla la construcción de 1.200 VPP: 480 para alquiler y 720 para compra, así como la edificación de 1.000 apartamentos de alquiler para jóvenes, con una mensualidad de entre 224 y 280 euros.
Así, el concejal socialista Vicente González Móstoles abogó por la modificación a la baja de los precios de la vivienda protegida y "equipararlos a ciudades como Sevilla o Zaragoza, donde la vivienda cuesta un 40 % menos que en Valencia".
El plan también apuesta por incorporar al mercado el mayor número posible de viviendas vacías y por la concesión de ayudas a los adjudicatarios de vivienda pública. Según puntualizó González Móstoles, gracias a este proyecto se crearían alrededor de 4.500 puestos de trabajo directos y más de 1.400 indirectos. "Este plan se ha diseñado ante la falta de una política social por parte del Ayuntamiento", afirmó Alborch.
Sin embargo, el concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, lamentó que el PSPV "hable mucho y no aporte nada" y aseguró que propone viviendas "pero no dice dónde".
Ante dichas declaraciones, González Móstoles concretó que el Ayuntamiento debería integrar los solares que recibe en el Patrimonio Municipal del Suelo y exigir a los promotores que destinen el 50% del suelo de cada sector a VPP.







