La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha asegurado hoy que no se reducirá el número de puestos en la plaza Redonda, tras visitar las obras de rehabilitación, que ha calificado de "complejas y minuciosas".
Barberá, que ha recorrido los andamios y cubiertas de la plaza acompañada del concejal de Urbanisno, Jorge Bellver y de la concejal de Comercio María Jesús Puchalt, ha destacado que la actuación es la "primera obra integral" que se realiza en la Plaza Redonda desde su creación a mediados del siglo XIX.
Las obras de rehabilitación se encuentran en su primera fase que consiste en mejorar las fachadas que dan al interior de la plaza, rehabilitar las cubiertas y cornisas, reforzar el forjado para que todo el pavimento sea practicable así como reconvertir los huecos interiores para adecuar su homologación y permitir su habitabilidad.
Entre las labores de esta etapa, la alcaldesa ha resaltado la reparación no sólo del ladrillo de la fachada sino también de toda la carpintería, los huecos y la cerrajería para restablecer el diseño original.
Tras esta primera fase, que está previsto que finalice en noviembre de este año, comenzará la siguiente etapa, que consistirá en la rehabilitación de los puestos y de la cubierta.
La alcaldesa ha reconocido que el objetivo es hacer la visión de la cubierta "lo más transparente posible" aunque ha insistido en el acuerdo de todos los comerciantes como "condición indispensable para la reforma".
Además, ha reconocido que los técnicos y arquitectos de la empresa adjudicataria "Vetges Tu i Mediterrània" están trabajando en el proyecto y aún no han presentando ninguna propuesta.
Rita Barberá, ha resaltado esta actuación como una "intervención fundamental" que pretende "recuperar el centro geográfico del casco histórico, devolver el esplendor a la obra de Salvador Escrig y retomar la vida residencial y comercial de la plaza".
De acuerdo a las previsiones, la actuación, por un importe de 2.600.000 euros y que el Ayuntamiento financia en un 53 por ciento, finalizará a mediados de 2010.