Moción sin censura

Es usted el tío Gilito del grupo socialista en Les Corts?
-Si con eso se refiere a que soy de los mayores, no me importa serlo. Tampoco si es aquella persona a la que acude un compañero en busca de un consejo.
-¿Da consejos financieros a sus amigos?
-En alguna ocasión me lo han pedido, y aunque es muy difícil dar consejos siempre, son especialmente complicados los consejos financieros, porque nunca sabe uno si un asunto que a él le va bien, a la otra persona le irá bien en un futuro.
-Dentro del grupo parlamentario, ¿quién tiene mejor ojo para los números: usted o Ángel Luna?
-Bueno, Ángel no me cuenta cómo le van sus inversiones, ni yo. Ángel es inteligente, conoce el mundo empresarial, y creo que le debe ir bien.
-¿Le está afectando la crisis?
-Me está afectando menos en lo personal que a muchos españoles y valencianos. Pero si usted lo que me pregunta es si las inversiones en el último año han ido bien, evidentemente no. Pero tengo la absoluta confianza de que volverán a ir bien.
-¿Se puede decir en qué invierte su tiempo?
-Fundamentalmente en la política: ha sido mi pasión desde muy joven. Tengo aficiones como la lectura y seguir la economía de cerca. Es a lo que dedico el tiempo libre.
-¿Y su dinero?
-Hombre, mi dinero lo vigilo bastante menos que en otras ocasiones en que no tenía responsabilidades políticas. Algún traspiés he tenido.
-¿Entre una cosa y otra, gana para disgustos?
-(risas) Unos son sobrevenidos y otros se los puede buscar uno. Los disgustos en política me los he buscado yo. Pero he tenido muchas más satisfacciones. Los otros no se los puedo imputar a nadie más que a mí, pero nunca he puesto en peligro los ahorros familiares.
-¿Pero dónde duelen más los palos: en las ideas o en el bolsillo?
-Duelen más en las ideas.
-Cuando se jubile, ¿será de los que van por las mañanas a la Bolsa a ver cómo van sus ahorrillos?
-Seguro que no. Cuando me jubile, me dedicaré a leer y escuchar mi colección de discos de vinilo de música clásica, de Deustche Grammophon.
-¿Cree que Les Corts son solidarias con los que sufren la crisis?
-Cualquier administración pública tienen la obligación de dar ejemplo permanente. Creo que determinadas actuaciones, como el comedor que todavía no se ha estrenado, y algunos regalos que quizá pudieron exceder un gasto comprensible, no deberían de producirse.
-Entonces, ¿qué es más rentable: llevar las Cortes como un ama de casa, o hacer lo necesario para tenerlos a todos contentos?
-Hay un término medio. Les Corts no son un hogar familiar, pero toda administración pública debe gestionar sus fondos con la diligencia exigible a un buen padre de familia. Todas las compras tienen que estar muy ajustadas en la relación calidad-precio. No soy partidario de hacer grandes dispendios, pero tampoco de volver a la edad media.
-¿Es por ese espíritu ahorrador que el control que lleva de los sobrecostes en los grandes proyectos se ha convertido casi en algo personal?
-No me importa decir que tengo fama de roñoso dentro del grupo...
-¿Lo reconoce?
-Sí, sí. Ese componente (que unos denominarían roñosería o cicatería, yo prefiero llamarlo austeridad) yo lo tengo a nivel personal y he intentado inculcarlo a nivel familiar. Y me preocupa el uso de los fondos públicos en los grandes proyectos.
-Como presidente de la comisión delegada del PSPV en Valencia, tiene ahora otra función: hacer del partido un producto atractivo para potenciales afiliados.
-Hay dos partes. La ejecutiva del PSPV ha anunciado una campaña de publicidad para recabar nuevas afiliaciones. La otra es adecuar la estructura de acción territorial del partido a un nuevo modelo. Con unidades de acción política más pequeñas podemos ser más operativos.
-¿Qué estrategia debe seguir el partido para lograr, primero que los militantes se impliquen más, y segundo que aumenten en número?
-Para que los militantes se impliquen más hay que escuchar más y hablar menos. La campaña de afiliación debería contemplar el orgullo de pertenecer a una organización política que sirve a la ciudadanía.
-Esta nueva etapa requiere que se amplíe la infraestructura. ¿Lo van a pagar los afiliados?
-La ejecutiva nacional está dispuesta a hacer un esfuerzo económico.
-¿Y la ejecutiva federal?
-Probablemente también. Si hay un proyecto interesante y viable, no debería haber problemas de financiación. Sin olvidar que las agrupaciones no tienen que ser palacios.
-En el congreso nacional, al final apostó a caballo ganador. ¿Qué espera de la asamblea de Valencia?
-Me gustaría que hubiera un candidato votado por la inmensa mayoría. Pero la competencia no es mala.
-¿Incluso en número infinito?
-Llegada la hora de la verdad, los candidatos son muchos menos de los que aparentan ser.







