Euros

Para ser el mejor
"Para desempeñar bien este cargo habría que tener un 'mix' entre las características de los ejecutivos y las de los empleados. En primer lugar debe convencerse de que ya no es un compañero más, pues tiene responsabilidades de gestión que le van a obligar a tomar decisiones que no van a gustar. Y para eso es importantísimo tener cintura, es decir, saber lidiar tanto con los de arriba como con los de abajo. Además, siempre es deseable tener un cierto nivel de confianza en sí mismo", añade Enrique Sala. A su vez, es fundamental conocer muy bien el área de actividad de la compañía y tener dotes de liderazgo para infundir entusiasmo al resto del equipo. También se requieren habilidades organizativas, ya que el mando intermedio se encargará de definir el trabajo, planificarlo y asignar las tareas a la persona adecuada. "Aunque no estoy de acuerdo en comparar a la empresa con el ejército, se podría decir que se asimilaría al sargento. Es quien ejecuta las órdenes que vienen desde arriba. Todo cambio que haya en la empresa se hará efectivo siempre que los mandos intermedios estén convencidos de que son necesarios. Al fin y al cabo, son quienes están en contacto directo con la plantilla de trabajadores", concluye Enrique Sala.
Sueldos
"Puede ser que se haya descuidado un poco el sueldo de los mandos intermedios", reconoce Enrique Sala, "aunque también es cierto que tienen la obligación de tomar decisiones sólo al nivel que les compete, es decir, que gestionan una única pata del gran proyecto que se desarrolla desde arriba", matiza.
Aun así, la 'Guía Salarial 2008' elaborada por la consultora Hays deduce que el salario de un directivo casi duplica al de un mando intermedio. Según este estudio, el salario de un ejecutivo estaría en torno a los 72.000 euros, mientras que el de los cargos intermedios no alcanzaría los 42.000 euros brutos anuales.




