La Ribera

Y es que desde esa fecha el Ayuntamiento de Llaurí sólo tenía la opción de prorrogar las cuentas municipales cada año con las ataduras que ello conlleva.
El equipo de gobierno compuesto por el independiente Carlos Ribes, actual alcalde (GdLl) y el PSPV, encabezada por Anna González, ha elaborado este presupuesto que asciende a 1.590.000 euros.
El alcalde, Carlos Ribes, manifestó a LAS PROVINCIAS que para el funcionamiento del municipio "el tener un presupuesto es fundamental para poder controlar los gastos y los ingresos, para nuestro pueblo va a suponer un salto de calidad y por ello estamos muy satisfechos'.
Ribes explicó que del presupuesto municipal 300.000 euros irán para inversiones, de los cuales unos 150.000 euros se destinarán "a pagar expropiaciones de hace 20 años".
Después se destinarán unos 180.000 euros para el polideportivo municipal, obras urbanas y subvenciones para las asociaciones de la localidad.
Ribes recordó, por ejemplo, que a la Sociedad Musical, "el año pasado ya les dimos una subvención de 9.000 euros y este año la vamos a repetir". También el Consistorio se va a acoger a las ayudas de Imelsa para la construcción de un campo de fútbol-7 de césped artificial y una pista de pádel.
El alcalde sí dejó bien claro que los presupuestos que se han elaborado "son un comienzo de una andadura, es lo que hay pero repito, es fundamental para el buen funcionamiento del municipio".
Plan Zapatero
Por otra parte, Juan Carlos Ribes ratificó la satisfacción por las ayudas del Plan Estatal que ha diseñado el Gobierno central. "Al Ayuntamiento de Llaurí le corresponden 233.000 euros y con este dinero vamos a construir un local para los jubilados, una infraestructura que hacía mucha falta a este colectivo".
La negra historia de Llaurí comenzó hace más de 20 años, cuando en 1986 el Ayuntamiento adjudicó en subasta una serie de parcelas en una partida de la localidad.
Por aquel entonces el alcalde era Vicent Climent (PSPV), quien tenía la intención de construir un polígono industrial. El Ayuntamiento no pudo hacer frente al pago de uno de los créditos y se subastaron los terrenos que pasando a manos de la empresa Transforma que por aquel entonces regentaba Carlos Gilabert. Ahora está en manos de la empresa alcireña Alzira Golf representada por el constructor José Andrés Asunción, con el que se llegó a un acuerdo por el cual la Audiencia Provincial levantó el embargo de las cuentas municipales para alivio de sus gobernantes y sobre todo de sus vecinos.







