Politica
De total de empleados, la mitad es funcionario de la Generalitat y el resto es trabajador externo, contratado por empresas privadas que ofrecen servicios a la administración.
Los 600 trabajadores, funcionarios y externos, desarrollan su labor en "pésimas condiciones, ya que el edificio no está adaptado para tantas personas". La limitación de espacio ha provocado que el sótano del edificio se haya tenido que habilitar como archivo. Sin embargo, en esta zona no caben todos los documentos por lo que algunos archivadores, con información personal, están ubicados en los pasillos del edificio.
Responsables de CSIF califican esta situación como "muy grave, ya que los archivadores no están situados en lugares privados, lo que supone un riesgo de que alguna persona externa al personal acceda a la información".
Otro de los inconvenientes es el estado de la calefacción, según el sindicato, que añade que el sistema de ventilación no funcione según lo previsto, por lo que muchos trabajadores utilizaban pequeños calefactores.
Cuando hay muchos calefactores funcionando la instalación eléctrica no lo soporta y "se han quedado varias ocasiones sin luz en el edificio". CSIF considera que la situación es ya "insostenible. Los trabajadores no están cómodos". El sindicato reclama a la Generalitat que solucione los problemas con el fin de "preservar la calidad de la actividad laboral de estos empleados y permitir una mejor atención al ciudadano".







