
Pasear por sus calles Santo Domingo, Historiador Betí, Morella, Ricardo Cerdá o Valencia es detener el tiempo. Muchas de sus fachadas lucen con orgullo blasones de regusto medieval.
Uno de los edificios civiles más interesante es el horno gótico, en cuyo interior se encuentran arcos diafragma y techumbre de madera. El Ayuntamiento, del siglo XV, conserva ventanales góticos y una galería superior de arquillos corridos. El Palacio Borrull y el del Marqués de Villores siguen un lenguaje renacentista.
En el capítulo de edificios religiosos es de obligada visita el convento de Santa Ana, la iglesia de San Pedro, la Arciprestal y el Santuario de la Virgen de los Ángeles.




