Comunidad Valenciana

Con anterioridad, según ha podido saber LAS PROVINCIAS, ya se habían tramitado administrativamente los traslados de algunos cuerpos, pero no se les prestó demasiada atención.
En cualquier caso, el asesinato de Botella se produjo tras el enfrentamiento armado por decisión de un Consejo de Guerra, y hasta ahora yacía en Paterna. Ahora sus restos ya descansan en el cementerio de Villalonga tras un proceso burocrático que ha tutelado la Comisión Local de Memoria Histórica.
Pese a todo, el retorno del ex alcalde socialista no ha sido un proceso demasiado complicado. Y es que al no estar enterrado en una fosa común, la Comisión no ha encontrado trabas para retornar su cuerpo y poder darle sepultura junto a los suyos.
Además, la Comisión ha contado con el apoyo unánime de todos los grupos políticos y del alcalde, el popular Juan Ros. Al fin, Botella descansa en el pueblo que le vio nacer 67 años después de que un Consejo Militar dictaminara su fusilamiento.
El día 24 de diciembre a las 16 horas llegó puntual el vehículo que transportaba sus restos. El cementerio de Villalonga era un auténtico mar de emociones. Familiares y amigos esperaron durante horas para dar el adiós que nunca pudieron ofrecerle tras su fatídica muerte en pleno conflicto bélico.
La emoción estaba a flor de piel y las lágrimas no faltaron en el rostro de los asistentes, que recordaron la labor de ex primer edil del partido socialista en tiempos tan complicados.
"Ayudó a mucha gente en todo lo que pudo, no hacía distinciones ni de derechas ni de izquierdas", señaló un vecino de la población en el sepelio.
Acto multitudinario
El funeral, con 67 años de retraso, fue solemne, "sencillo pero emotivo", según relató ayer el alcalde, Juan Ros, que destacó la alta participación de los vecinos del pueblo. "Acudieron alrededor de 150 personas, entre vecinos, amigos y familiares de Botella". Como no pudo ser de otra manera un sobrino del que fuera alcalde de Villalonga tomó la palabra para recordar la labor desempeñada por su tío.
El familiar, visiblemente emocionado, destacó el esfuerzo de Botella en un periodo difícil y subrayó que nadie tiene "derecho de privar de vida a nadie". Su discurso llegó a lo más hondo de los asistentes y recibió diferentes ovaciones a lo largo del mismo.
Tras esta intervención, el actual alcalde manifestó su alegría por acoger en Villalonga a Botella. "Es un día de felicidad para todos, un momento de alegría para toda la población", resaltó.
La primera autoridad subrayó que el acto era un "homenaje" a todas aquellas personas de este municipio de la Safor que fallecieron en esa "complicada época por los motivos que fueran".
"Todos los que murieron en esos años tan duros se merecían este homenaje", añadió Ros. Finalmente, habló el Delegado del Gobierno en la Comunitat, Ricardo Peralta, que ensalzó la Constitución. "La Carta Magna es el símbolo de todos los españoles y garantiza la convivencia", aseveró.







