La Ribera

La alcaldesa Elena Bastidas presentó ayer las 32 actuaciones que se realizarán en Alzira y que ascienden a un total de 7,6 millones de euros, unas obras que, según Bastidas, podrían crear entre 250 y 300 nuevos puestos de trabajo.
Bastidas, aunque valoró de forma "positiva" esta iniciativa, resaltó que esta medida sólo servirá para el próximo año y "no soluciona el eterno problema de la financiación de los ayuntamientos".
En el próximo pleno del martes se aprobarán estas actuaciones que Bastidas calificó de ''necesarias para las infraestructuras de la ciudad y de mejora de servicios a los ciudadanos, no se va a realizar ninguna obra espectacular, hemos tratado de hacer lo que otros gobiernos municipales no realizaron en su momento".
Entre las obras más importantes se encuentra el edificio de servicios sociales y EPA por un valor de 2,1 millones, el edificio de vestuarios de la ciudad deportiva Jorge Martínez Aspar (454.622 euros), la consolidación y ensanchamiento de caminos rurales como el de El Pla y Solani con 385.922 euros, la urbanización y construcción de nichos en el cementerio (374.836 euros) o un proyecto más que interesante por el espacio histórico que ocupa que es la urbanización del entorno de la plaza de Santa María en la Vila, declarada BIC, con 523.686 euros.
La alcaldesa también anunció a los medios de comunicación que uno de los objetivos es procurar que la mayoría de los proyectos puedan quedárselo los constructores locales, "por lo que ya hemos mantenido reuniones con ellos".
Presupuesto de 38 millones
Pero en el pleno del próximo martes también se va aprobar el presupuesto municipal para 2009 que asciende a 38 millones de euros, una cifra ligeramente superior al del año pasado. Sobre el presupuesto, la alcaldesa lamentó que el capítulo 6 dedicada a las inversiones, menos el porcentaje del césped del campo de Venecia, "vaya a parar a pagar sentencias condenatorias por la nefasta gestión urbanística de los anteriores gobiernos municipales".
Para ello, el Ayuntamiento pedirá un crédito de 4,6 millones, de los cuales dos serán para pagar estas indemnizaciones, también a la espera de llegar a un acuerdo con un propietario al que hay que abonarle otro millón de euros por la sentencia del Huerto de Galvañón. "Un dinero que podría destinarse a mejoras para la población lamentablemente se tiene que destinar a pagar sentencias", dijo.
Sobre estas sentencias urbanísticas hay una de 12 millones de euros, el famoso pleito de la Pera, donde Bastidas anunció que prácticamente tiene cerrado un acuerdo con los propietarios para saldarla, propietarios que se merecen un monumento a la paciencia.
"De la única forma que se puede saldar esta deuda es a través de un convenio urbanístico donde estos propietarios podrán participar del aprovechamiento urbanístico de cada PAI que se realice en Alzira. Otra solución hubiera sido la quiebra técnica del Ayuntamiento", dijo.
Ese pago de sentencias, referidas a cuestiones urbanísticas, supone que el Ayuntamiento debe contratar una póliza por toda la cantidad, que elevará el endeudamiento hasta el 34%, "muy por debajo de otros consistorios", recalcó.
Sobre la sentencia de la unidad de ejecución R, Bastidas dijo que está a la espera de que el Supremo le diga "cómo tenemos que ejecutar la sentencia, ya que los terrenos están urbanizados".
En esta zona hay un polígono industrial "consolidado" y, según la sentencia, se debe revertir a su estado original.







