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Según informaron fuentes de FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana), la incidencia obligó a cortar el suministro eléctrico para que los técnicos pudieran solucionar el problema surgido por un error de conexión entre el pantógrafo del convoy y la catenaria.
El tren averiado iba en sentido hacia Llíria y según indicaron fuentes de FGV, en el momento de los hechos había pocos pasajeros en el vehículo. No en vano, la incidencia se produjo a falta de tres paradas para el final del trayecto. A esas horas de la mañana, el flujo de viajeros es más intenso en dirección Valencia, hacia donde van a trabajar o estudiar numerosos vecinos de Camp de Túria.
Los pasajeros que iban a bordo del convoy afectado fueron trasladados a su destino en varios taxis. Durante las más de siete horas que los servicios técnicos invirtieron en reparar los desperfectos, Ferrocarrils puso a disposición de los usuarios tres autobuses para enlazar las paradas de Llíria y Benaguasil 1º.
El servicio quedó restablecido alrededor de las 15.15 horas, según las mismas fuentes de FGV. Desde la empresa ferroviaria afirmaron que el incidente no supuso retrasos ni molestias en el resto de la línea 1, ya que las unidades que circulan por esas estaciones, las últimas del trayecto, tienen una frecuencia de paso de 30 minutos que ha sido solventada sin problemas por los autobuses.
Desde la empresa ferroviaria afirmaron que no se podía concretar el número de viajeros afectados, aunque entre las horas en las que se cortó el suministro eléctrico debían de circular por esas estaciones once trenes en cada sentido, según el horario que FGV ofrece en su página web.
Víctima de un robo de cobre
El corte de ayer no es el primero que sufre la línea 1 entre Benaguasil y Llíria durante los últimos meses. Un robo de cable de cobre causó contratiempos a los usuarios el sábado 6 de septiembre. En aquella ocasión, el tráfico ferroviario quedó interrumpido desde las 6.30 hasta las 11.45 horas.
Unas 200 personas fueron trasladadas entre ambas estaciones con taxis y dos autobuses. Los ladrones se apoderaron de 100 metros de cobre, circunstancia que impidió que 20 convoyes llegasen a la cabecera de Camp de Túria.
La sustracción del cable se detectó a las tres de la madrugada en la sala de control. De inmediato se puso en marcha el servicio de mantenimiento de que dispone FGV durante las 24 horas para subsanar la incidencia.
Este tipo de robo suele afectar a los semáforos y los pasos a nivel, pero en esta ocasión también dejó sin energía los trenes. Metrovalencia prevé que en las próximas semanas se hayan sustituido 5,5 kilómetros de cable de cobre por otros tantos de aluminio.







