Para ello, es preciso no perder tiempo. El 'día después' se ha convertido vital dentro de Comisiones, el sindicato con más afiliados y representantes en las empresas.
La comisión ejecutiva estará compuesta por 43 miembros, 10 más que en el mandato anterior. Todos reconocen que poner mínimamente de acuerdo a tantas personas es una ardua labor.
Algunos delegados comentaban en pasillos que CC OO no llegará con los actuales órganos de dirección a 2012, año en el que previsiblemente se celebrará el 10 Congreso. Sin identificarse para «no levantar nuevas heridas» aseguraban que el sindicato «puede saltar por los aíres» en próximos meses, puesto que a la crisis interna «que desde luego no ha quedado resuelta» se suman las dificultades añadidas del declive económico internacional, que tanta repercusión negativa tiene en España.
CC OO, además, debe afrontar otras responsabilidades exteriores para las que necesita criterios adoptados por amplía mayoría, que no dejen traslucir su brecha interna. Por ejemplo, urge llegar, junto con UGT, a un acuerdo con las patronales CEOE y CEPYME para firmar el pacto-guía de los convenios colectivos de 2009. Lo mismo ocurre con las mesas de diálogo social, en las que participa el Gobierno.
Los congresos sirven para marcar las directrices durante los próximos cuatro años. Sin embargo, la división interna ha impedido durante el IX proceso dejar claro el camino a seguir, trayectoría que también tendrá que explicar tranquilamente pero sin pausa el ganador de este encuentro.




