Comunidad Valenciana

Entre las diferentes iniciativas planteadas, que se concretarán durante la mañana de hoy, destacaron varias ideas, según explicaron fuentes de la asamblea de la Universitat de València. Una de ellas era establecer una huelga general universitaria a modo de protesta, en la que ni los alumnos ni los profesores que les apoyan acudirían a clase. También se planeó promover un referéndum a nivel estatal que permita a todos los actores decidir si es conveniente participar en el proceso de homologación, aprobado por el Gobierno central y que tiene el año 2010 como fecha límite para su consecución.
Respecto a la posibilidad de organizar una huelga a nivel estatal, las mismas fuentes precisaron que durante la tarde de ayer no se acordó una fecha para su realización, y aludieron a las actividades previstas hoy para conocer todos los detalles. De hecho, tampoco se descarta realizar nuevas manifestaciones en distintos puntos del país o convocar una protesta única en la que participarían las diferentes asambleas movilizadas.
Según los datos de la organización, ayer se dieron cita alrededor de 200 alumnos de toda España, 80 de ellos como representantes de universidades de Alicante, Burgos, Granada, Barcelona, Madrid, Sevilla o Castellón.
Durante la mañana, se decidió que en lugar de acotar la participación a los portavoces, todos aquellos estudiantes que quisieran podrían hablar, constituyendo un órgano de decisión general, según las citadas fuentes.
Además, ayer se dio a conocer que 88 profesores, la inmensa mayoría adscritos a la Universitat de València, han firmado un manifiesto en apoyo de los estudiantes, siempre que utilicen métodos pacíficos. En el documento, que está colgado en internet, también se hace una condena explícita a las denuncias presentadas por el decano de la Facultad de Derecho y el rector de la Universitat contra dos estudiantes por los incidentes que se produjeron durante dos protestas celebradas a finales de noviembre, que se saldaron con su detención y puesta en libertad con cargos. Por ello piden la retirada de las medidas judiciales.
"Hasta ahora no encontramos motivo alguno para continuar con una estrategia de descrédito, asedio y represión de una parte en conflicto, desviando el foco de atención del debate de ideas y propuestas", dice uno de los párrafos conclusivos. "Condenamos rotundamente los intentos de judicializar y criminalizar el movimiento de protesta y reclamamos la inmediata retirada de las denuncias que las autoridades académicas han puesto contra los estudiantes", sentencian.
El Plan de Bolonia supondrá la desaparición de las diplomaturas y licenciaturas. Las nuevas titulaciones durarán tres años, además de otro para el proyecto. Después se podrá cursar un máster y un doctorado. Las críticas se deben a que esto producirá un encarecimiento de los estudios, creando desigualdades en la educación universitaria.







