La Safor

Ha pasado más de mes y medio desde que la firma gallega anunciara un plan de viabilidad con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que prevé la rescisión de 435 contratos.
Las protestas se han ido sucediendo y la más importante tuvo lugar el pasado jueves, cuando más de 600 empleados salieron a la calle rechazando los despidos y reclamando alternativas, como la suspensión temporal de los mismos.
Los manifestantes quisieron dejar constancia de su malestar también ante el gobierno autonómico y el viernes participaron en la concentración convocada por Comisiones Obreras frente al Palau de la Generalitat en Valencia.
De prosperar finalmente ese ERE, más de 400 familias pasarían a aumentar las listas del paro y a sufrir una situación delicada en su economía doméstica.
Faus no es la única gran empresa de la comarca que ha pasado por ello. En los últimos meses, han sido varias las compañías, como Carpema y Chova, que han mandado al paro a cientos de personas. Ante esta situación, el Gobierno de Zapatero ha puesto en marcha un plan de estímulo económico que prevé repartir entre los ayuntamientos 8.000 millones de euros. Algo más de 31 millones irán a parar a la Safor.
Gandia recibirá 13,7 millones de euros y la pregunta, después de la buena noticia es: ¿en qué gastar el dinero?
Esta misma semana el gobierno local dará a conocer los proyectos en los que invertirá, pero ya ha adelantado que primará las obras de carácter social, la creación de infraestructuras educativas, deportivas y zonas verdes, mejoras urbanas y de accesibilidad a la ciudad.
Una cosa está clara y es que esas inversiones tendrán que servir para crear empleo y compensar los puestos de trabajo que la crisis está destruyendo. En la Safor, el paro roza ya el 20%.







