Valencia

Los ecologista hicieron hincapié en que Valencia se había convertido en "el máximo ejemplo de insostenibilidad", comentaron ayer en un comunicado.
Apoyados desde el agua por tres lanchas "zodiac", los ecologistas formaron una barrera humana donde desplegaron dos pancartas flotantes, con el lema "Menos para vivir mejor". Tras instalar la pancarta cortaron el acceso a la Marina Real del Puerto de Valencia.
Mientras unos doscientos ecologistas secundaron desde tierra la acción de sus compañeros y les estuvieron apoyando durante todo el tiempo.
Con esta actuación, Ecologistas en Acción ha querido denunciar "las constantes ampliaciones" del puerto comercial de Valencia, las infraestructuras para la celebración de la Copa del América, así como para la construcción del circuito urbano de Fórmula Uno y la desaparición de la huerta.
Desde Ecologistas en Acción, la movilización de hoy forma parte de sus acciones directas, no violentas y creativas "frente a un sistema destructor en el que sólo priman los intereses económicos a corto plazo, puntualizaron.
Para ese colectivo "resulta imprescindible la regeneración de la ciudad de Valencia, minimizando su crecimiento, apostando por una ciudad compacta donde primen la defensa del medio ambiente y las necesidades reales de sus habitantes y su calidad de vida, respetando en todo caso la idiosincrasia de los barrios y poblaciones actuales".
En cuanto al congreso que se desarrollado durante tres días, más de 250 ecologistas han acordado las prioridades y campañas a realizar en los próximos años ante una alarmante crisis global debido a procesos tan drástico como el cambio climático o la pérdida de la biodiversidad.
Los debates se han centrado en torno al lema "Crisis Global: perspectivas para un cambio de modelo desde el ecologismo social".
Durante este fin de semana se ha celebrado en la Universidad Politécnica de Valencia el congreso de Ecologistas en Acción, al que han acudido miembros de toda España.
Esta no ha sido la primera vez que los ecologistas han organizado un acto para denunciar la política municipal que se realiza en Valencia.
La celebración de la Fórmula 1 generó las críticas de los ecologistas que indignados rechazaban una competición de esta envergadura por el interior del casco urbano.
Las protestas no quedaron ahí porque en agosto denunciaron que el ruido del Gran Premio de Europa de Fórmula 1 podría causar "trastornos en la conducta" de las aves exóticas de L'Oceanogràfic, derivados del "estrés" al que estarán sometidas por el estruendo de la competición automovilística, por lo que solicitaron a la Conselleria de Infraestructuras que cambie la ubicación del aviario durante el evento. Sin embargo, sus protestas no resultaron y la competición se celebró y se celebrará los próximos siete años.







