Diego Miguel, secretario general de la Unión de Guardias Civiles, apuntó varios ejemplos de estas carreteras que a lo largo de su recorrido tiene muchos accidentes. Dos de ellos son la V-30, en Valencia, y la N-340 a la altura de l'Alcúdia de Carlet. En ambos casos se han realizado obras recientemente, se pintaron líneas amarillas y después se cubrieron de negro. "La luz del sol, e incluso la de los coches, cuando inciden sobre esas líneas repintadas se iluminan, confunden a los conductores y son causa de accidentes", indicó Diego Miguel.
Un lugar conflictivo es el cruce de la A-3 y el by-pass en ambos sentidos. "Se producen muchos alcances porque los enlaces no tienen bastante fluidez y generan retenciones", dice.
Otra carretera peligrosa es la de Llíria a Alcublas, la CV-425, muy transitada por motocicletas los fines de semana, con muchos accidentes y una media docena de muertos al año.







