
Las protestas contra el proceso de reforma de los planes de estudio, para su homologación con los europeos, con irrupciones en actos académicos, intimidación a profesores o acampadas en las facultades, han obligado a los rectores valencianos a realizar una declaración conjunta en la que ayer manifestaron su "rechazo a todas las acciones que entorpecen el funcionamiento ordinario y el gobierno de las universidades ".
Los responsables académicos también defendieron la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), dentro de su compromiso con "la universidad pública de calidad" y de su "profunda convicción" de que los cambios "contribuirán muy positivamente a la mejora de las instituciones".
Argumentaron que no adaptarse al cambio "supondría el aislamiento de nuestros estudiantes y titulados del sistema universitario europeo".
Esta reforma "necesita de un diálogo permanente que estamos llevando a cabo y que deseamos mantener con el conjunto de la comunidad universitaria".
La Conferencia de Rectores (CRUE) se solidarizó ayer con las universidades que sufren alteraciones de la vida académica, y se adhirió al comunicado de las instituciones valencianas.
En víspera de reunirse hoy con la Ministra de Universidades, Cristina Garmendia, la CRUE reiteró la necesidad de una toma de posición conjunta del sistema universitario español.







