Comunidad Valenciana

Durante el último mes, estudiantes de diversas facultades de la Universitat de València, constituidos en asambleas, han estado protestando contra la reforma de planes de estudio.
Estas reivindicaciones han ido acompañadas por acciones cuya intensidad se ha incrementado con el paso de los días, hasta el punto de irrumpir en el rectorado cuando se celebraba un Consell de Govern o de insultar y coaccionar a siete profesores cuando se disponían a salir de la Facultad de Derecho. En el primer caso se tuvo que suspender la sesión y en el segundo, tuvo que intervenir la Policía para proteger a los profesores.
En ambos casos, tanto el rector, Francisco Tomás, como el decano de Derecho, Carlos Alfonso, presentaron las correspondientes denuncias.
Una vez identificados los jóvenes que participaron en estos acontecimientos, la Policía inicio una serie de detenciones el pasado lunes. El primero de los jóvenes, estudiante de Económicas, fue puesto en libertad sin cargos tras prestar declaración en la Jefatura Superior.
Andreu, estudiante de Geografía y segundo detenido, tras pasar toda la noche en la central policial, fue trasladado ayer a la Ciudad de la Justicia donde se celebró un juicio rápido.
Tras prestar declaración, le fue concedida la libertad provisional pero se abrió una causa por desórdenes públicos, según confirmó el Tribunal Superior de Justicia a Europa Press. El caso ha sido trasladado al juzgado de instrucción número 18.
Para dar apoyo a su compañero, un centenar de estudiantes se concentraron en la Ciudad de la Justicia donde permanecieron hasta la salida del estudiante de Geografía. Durante cerca de cuatro horas permanecieron con una pancarta en la que se leía: Contra la repressió, solidaritat. También gritaron consignas como "Alseu la vostra veu per lliberar a Andreu".
Algunos de estos universitarios indicaron que no se iban a quedar parados ante este hecho, que calificaron de "repudiable" y con "reminiscencias del pasado". Pidieron la dimisión del rector y del decano de Derecho.
Los familiares del joven, que ayer esperaban la salida de Andreu, declinaron hacer ninguna valoración de lo ocurrido. Al mismo tiempo, un joven se encadenó en las puertas de la Facultad de Geografía e Historia y un pequeño grupo se concentró en la de Filosofía.
Ante estos hechos, el equipo de Gobierno de la Universitat de València, institución a la que pertenecen los estudiantes, emitió un comunicado lamentando "la evolución de los acontecimientos".
El rectorado hizo un llamamiento a la comunidad universitaria para que se vuelva a la normalidad "y que la vida académica se desarrolle en condiciones de libertad democrática", señaló.
El rector mostró su disposición a iniciar una ronda de debates con los representantes de los estudiantes que fueron elegidos el pasado jueves. Las reuniones tendrían por objeto hablar de los problemas que están preocupando a los alumnos.
Las asambleas estudiantiles están organizando una reunión de la coordinadora estatal contra Bolonia que podría celebrarse en Valencia la próxima semana.
Mientras, los rectores reclamaron ayer medidas que garanticen el desarrollo de la actividad académica.







