Alicante

Julián es aficionado a la Entomología -aficionado porque no pudo estudiar la carrera de Biología- desde hace nueve años, cuando comenzó a coleccionarlas. Todo empezó en su casa en Toledo, donde adquirió un ejemplar de tarántula. Poco después le siguieron otros tantos, que provocaron algún roce con su padres y le acompañaron en su periplo en México, donde residió por un tiempo.
Todos los ejemplares viven en la habitación de Julián, cada uno en sus respectivos terrarios, aunque, como él mismo reconoce, le gustaría que todos estuvieran en estos recipientes de vidrio. Por contra, la acumulación de gastos hace que algunos de estos insectos vivan en recipientes de plástico con respiraderos. Eso sí, el cariño que les profesa su dueño les mantiene bien alimentados a base de otros insectos (grillos, escarabajos, etc...) que Julián adquiere en tiendas especializadas en la alimentación de estas especies animales.
Algunos de los ejemplares que tiene este vecino de Sant Joan son únicos en España; y en Europa solamente existen uno o dos ejemplares más. Las imágenes de éstos ni siquiera aparecen en internet, como es el caso de la Cythracanthus Livingston, descubierta en Belice en el año 2000 y de la que se tienen muy pocos datos. Por eso Julián quiere apoyos para poder exponer sus ejemplares y mostrar a la gente de la calle cómo son realmente.
Pero Julián no los considera peligrosos, ni quiere que la gente piense que lo son. "En nueve años a mí no me han hecho nada", afirma. Su pareja también comprende la afición de Julián, como ocurre con su casera. Ahora, espera lo mismo también de los vecinos.
Su sueño es conseguir apoyo para algún día tener su propia exposición y así poder vivir de lo que realmente le gusta, que es la ciencia de la Entomología. No en vano, ha invertido en su pasión más de 6.000 euros, aunque "no las cambiaría ni por algo que no tengo, como un coche".




