Los científicos José Antonio Horcajadas y Carlos Simón han demostrado las posibles causas de la disminución del número de embarazos en mujeres que se someten a estimulación ovárica con la finalidad de conseguir un embarazo.
Con este trabajo, los especialistas consideran que ya se tienen las bases para poder mejorar los protocolos que en la actualidad se aplican en el campo de la reproducción asistida. De esta manera, "se podrían mejorar los actuales protocolos con tratamientos mucho más eficientes", explican.
Los investigadores han llegado a la conclusión de que la estimulación ovárica que se aplica en procesos de reproducción asistida "produce alteraciones en el endometrio" -membrana que recubre el útero-.
Ello se traduce en una menor tasa de implantación del embrión y, por tanto en un fracaso en el tratamiento, ya que el objetivo de estos procesos es el embarazo.
Uno de los resultados más importantes que han obtenido Horcajadas y Simón es que en una de las fases del periodo menstrual de la mujer "se han encontrado diferencias tanto en la expresión de los genes del endometrio en condiciones fisiológicas normales, como en los casos en los que las mujeres se habían sometido a estimulación ovárica".
Según los expertos ese desajuste de los genes que se ha observado llega derivado de "los altos niveles de hormonas administradas". Estas son las encargadas de producir más de un ovocito, que es el objetivo de los tratamientos de estimulación ovárica.
Los expertos consideran que de los 300 genes hallados -que se expresan de forma diferente en función de que haya habido sobreesfuerzo ovárico- uno es el responsable de la "formación de nuevos vasos sanguíneos, un proceso que es clave en el desarrollo endometrial.
Influencia de la progesterona
Además, también han probado que la hormona progesterona, que actúa en la primera fase del ciclo menstrual para preparar el endometrio para ser receptivo a un posible embarazo, puede modular a través del citado gen "los cambios de permeabilidad vascular que son necesarios para que se implante el embrión".
Una de las puntualizaciones que realizan los científicos sobre estas cuestiones es que la progesterona es una de las claves para alcanzar el éxito en tratamientos de fertilidad.
Los responsables de este estudio destacan que en las dos circunstancias mencionadas se explican las posibles causas del descenso de la tasa de embarazo entre mujeres a las que se ha sometido a procesos de estimulación ovárica en tratamientos de reproducción asistida.
Por otra parte, los datos genéticos que se han obtenido sobre el endometrio se consideran claves para determinar la capacidad de recepción de un embrión.
Esta información, puede servir "de herramienta de control que indique el estado de la membrana que recubre el útero en nuevos protocolos de estimulación" a los que pueda someterse la mujer.







