elena bastidas Presidenta de la federación valenciana de municipios y provincias

-De los 8.000 millones anunciados, el PSPV ha calculado que a la Comunitat llegarán un máximo de 864 y se crearán 25.000 empleos.
-Es muy poco dinero. Hay que tener en cuenta que sólo la inversión directa que asumen los Ayuntamientos de la Comunitat con sus propios recursos supera los 1.300 millones de euros. Y en cuanto a los puestos de trabajo no sé cómo han hecho el cálculo. Son empleos para cuatro meses y luego al paro.
-El Gobierno advierte de que el dinero debe ir a inversión pura.
-Si las ayudas son finalistas no se resuelven problemas como el de pagar a los proveedores. Que se destinen a inversión está muy bien, pero también a otros capítulos.
-El PSPV ya ha anunciado que forzará al PP a que se pronuncie en los Ayuntamientos a favor de la medida de Zapatero. ¿Es una propuesta trampa?
-Habrá que conocer mejor la iniciativa porque Zapatero se caracteriza por su ambigüedad. La primera lectura que hago es que la ayuda es insuficiente, por lo que seguirán las dificultades.
-¿Conoce algún Ayuntamiento que no esté en crisis?
-A ninguno.
-¿Cómo se cierra el presupuesto para el año que viene?
-Pues con malabarismos contables. Los ingresos por licencias de obras han caído un 20%. A esto hay que añadir que las transferencias que prometió Zapatero han decrecido. Describe un panorama desolador. ¿Qué hay que hacer? Congelar capítulo I (gastos de personal) y capítulo II (gasto corriente). Nos estamos estrujando al máximo para lograr un endeudamiento mayor que nos permita inversiones productivas. Si los Ayuntamientos no movemos el mercado se va a parar del todo la economía. Puede ser la hecatombe.
-¿El fin del boom urbanístico ha sido como la fábula de que viene el lobo pero nadie se lo creía?
-Pero no sólo nos ha pasado a los Ayuntamientos. Muchos hemos vivido alegremente gracias al boom inmobiliario pero al final esa situación ha permitido que muchos pudiéramos realizar más infraestructuras. Nos ha permitido financiar servicios que no son propios y gracias a esa inyección extra se ha podido sobrellevar. Ahora, con el parón, el nivel de servicios es el mismo y el de exigencia, superior.
-Pero ese dinero también ha ido al gasto corriente.
-Es cierto.
-¿Hay plantillas municipales saturadas?
-También es verdad, pero el crecimiento no ha sido tan excesivo. Lo que sí que es cierto es que, cuando se han aproximado las elecciones, todos hemos recurrido a las subvenciones para ir a las urnas con cierta tranquilidad.
-¿La imaginación al poder?
-Lo más fácil, que es algo de lo que yo me alejo en lo personal y en lo político, es resucitar figuras impositivas desterradas. Por ejemplo, la tasa de basura. Hay Ayuntamientos que han desdoblado el IBI para poder financiar el servicio de recogida de basuras. Es muy caro. Los residuos son una carga tremenda. Renegociar adjudicaciones o mover suelo dotacional son otras opciones. Necesitamos dinero gastaor.
-Lo de la basura, en definitiva, es subir los impuestos.
-En cierto modo es así. Encubierto, porque al final lo que haces es desdoblar una cosa con un pelín de incremento.
-¿2009 será peor?
-Seguro. Las liquidaciones de 2008 van a ser la mayoría negativas.
-¿Hay fórmulas alternativas?
-Hemos creado una ordenanza para la telefonía móvil. La van a recurrir pero ya estamos creando un frente común de cara a las operadoras.
-¿Se cobrará por antena instalada en el municipio?
-Sí. Dicen que el espacio radioeléctrico es muy discutible. Aquí discutible no hay nada. Todo lo que sea recaudar no se discute.
-¿Imagina algún Ayuntamiento en suspensión de pagos?
-Sí. El verano va ser un momento crucial. Va a pasar que un Ayuntamiento no podrá abrir la puerta porque no podrá pagar.
-Ustedes piden que el ICO acuda en su ayuda.
-Se está negociando. Hemos delegado en el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias para que materialice una serie de acuerdos. Vamos a ver en qué queda cuando Pedro Castro se reúna con Zapatero. Sarkozy ha destinado 5.000 millones de euros para negociar con los proveedores. El ICO está para poder facilitar el acceso a deuda para negociar con los proveedores porque no vamos a poder hacer frente a muchas facturas.
-¿La reforma de la financiación autonómica debe ligarse a la local?
-Tiene que ir vinculada porque siempre nos hemos quedado los Ayuntamientos como los tontitos de la película. Las grandes declaraciones de la segunda descentralización las llevo oyendo desde 1995.
-¿Se le acerca mucha gente...?
-¿A pedir trabajo?
-Trabajo o la ayuda que sea.
-A toda hora. Los alcaldes tenemos que jugar a ser psicólogos. Es tristísimo como a lo largo del día la mayoría de las visitas son o para pedir una ayuda social o para pedir trabajo. No hay que detraer recursos de tres pilares clave: Policía Local, empleo y ayuda social.
-¿Ve alguna salida?
-Sí la veo. No vale sólo con hacer declaraciones. Si no se consiguen los objetivos hay que salir a la calle, como va hacer la agricultura. Pero no se puede ser derrotista. Si un sistema se agota como el inmobiliario hay que buscar vías alternativas. No se puede estar pensando todo el día en que el ladrillo se ha acabado. Hay que formar a la gente.
-El PP culpa al Gobierno de la falta de fondos de los Ayuntamientos y el PSPV al Consell.
-Las competencias impropias que asumimos los Ayuntamientos van del 27 al 31% de nuestros recursos. El Gobierno tiene que abordar esta situación con la Ley de Régimen Local. Eso no significa que hagamos dejación de nuestra petición al Consell. En mi primera comparecencia junto a Rambla pedí el Fondo de Cooperación Municipal. También es cierto que la conselleria destina mucho dinero y que no se llama Fondo de Cooperación.
-¿Y cuándo se llamará así?
-Pues en eso estamos
-¿Antes de final de año?
-Yo creo que el borrador estará.
-¿La inmigración es uno de los grandes problemas que se avecina?
-La inmigración no está evaluada económicamente por el Gobierno. Lo que no es lógico es que lleguen autobuses a nuestros pueblos a las tres y cuatro de la mañana con un número importante de inmigrantes. Es inhumano. La ayuda se la prestamos los municipios.







