Comarcas

Para el edil, "cuando se hace una inversión de esas dimensiones hay que pensar en el futuro", algo que, a su juicio, no ha hecho el ministerio al no tener en cuenta el paso de mercancías hasta Francia con el ancho de vía europeo. ·Nos vinimos sorprendidos de la reunión·, confesó Rodríguez Barberá, quien volvió a defender como la mejor alternativa técnica la presentada por el Ayuntamiento. Los técnicos de Adif indicaron que la propuesta del Consistorio es viable, si bien precisaron que debe ser voluntad de los políticos llevarla a cabo.
Según el concejal de Urbanismo, los responsables del administrador subrayaron la imposibilidad de salvar los tubos del trasvase Tajo-Segura por debajo, mientras que quiso dejar constancia de que el espacio que queda entre los pilares es de 25 metros mientras que la plataforma sólo ocupa 14 "y lo único que haría falta sería hacer una buena cimentación para evitar las vibraciones". Los responsables municipales mostraron su sorpresa porque Medio Ambiente haya mostrado su negativa a que la vía pase por debajo de los tubos ya que, hasta el momento, no se había tenido constancia de este hecho en el Ayuntamiento.
En la reunión no se habló de la posibilidad de cofinanciar el proyecto a tres bandas entre Ayuntamiento, Generalitat y Estado. No obstante, sí que se sacaron el precio que costarían los proyectos y Rodríguez Barberá argumentó que la alternativa elaborada por la Universidad de Alicante para el Consistorio es más barata que el tramo que se ha licitado.
El trazado propuesto por el Ayuntamiento costaría 157 millones de euros, mientras que la licitación de Fomento asciende a los 187. El primero contempla soterrar la vía en la ciudad, mientras que el segundo habla de tres viaductos, uno en el Salto del Fraile, otro para salvar el cauce del Segura y un tercero sobre los tubos del trasvase. Para Rodríguez Barberá, esos viaductos son los que encarecen la construcción.
Se planteó hacer un mix entre los dos proyectos, y soterrar el tramo más urbano a la vez que se mantienen los viaductos del río y del trasvase, algo que alcanzaría los 300 millones de euros. Para el Gobierno de Orihuela, que ahora se les comunique que es imposible llevar su proyecto a cabo si no es por la voluntad política es intolerable. Por eso, la alcaldesa, Mónica Lorente, tiene previsto reunir el lunes a los grupos políticos para conseguir el soterramiento. La regidora ya ha enviado una carta a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y hará lo propio con Zapatero.







