Dichas fuentes señalaron, en un comunicado, que "una asamblea de estudiantes intentó forzar las puertas" de la sede rectoral, por lo que el rector, Francisco Tomás, "solicitó la presencia de una patrulla policial para dar apoyo al servicio de seguridad".
El equipo rectoral de la Universitat presentará una denuncia por estos hechos.
Frente a esta versión, la asamblea de estudiantes contra la reforma de planes de estudio denunció que el rectorado había cerrado las puertas de entrada "con candados para impedir el paso a los estudiantes", cuando su intención era "presentar alegaciones" contra los planes de Bolonia, señalaron los afectados.
Estos estudiantes denunciaron "el trato discriminatorio y criminalizador que desde el rectorado se está llevando a cabo desde que se iniciaron las protestas", cuyo fin es paralizar la reforma universitaria.







