La Safor

El alcalde mostró su apoyo a los trabajadores y se comprometió a "hacer lo que haga falta para impedir que el expediente de regulación de empleo prospere y que 450 personas se queden en la calle".
Orengo señaló que el Ayuntamiento "ha pasado a formar parte del comité de empresa de Faus Group y, dentro de sus posibilidades, se convertirá en un instrumento de diálogo, negociación y si hace falta, presión política para impedir el ERE", un expediente que el alcalde calificó de "inaceptable" e "injustificado".
Orengo recordó que la empresa cuenta con 14 plantas en toda España "pero el ERE sólo afecta a la de Gandia, y de prosperar la propuesta, supondría un incremento notable del nivel de desempleo en la Safor".
Tras su encuentro con Orengo, los sindicalistas se reunieron con los portavoces de los grupos políticos municipales en el Ayuntamiento de Gandia, quienes también les transmitieron su respaldo.
Aunque no se concretaron acciones concretas, desde el comité de empresa de Faus Group-Finsa han indicado que la colaboración del Consistorio gandiense podría servir, entre otras cosas, para facilitar las relaciones institucionales con la Conselleria y Les Corts Valencianes.
Aparte, está la importancia que ya de por sí tiene que los grupos municipales se posicionen políticamente contra la decisión de la directiva del grupo empresarial.
Además, la reunión de ayer se podría concretar en otras medidas, como poner a disposición del comité de empresa los mecanismos del Ayuntamiento y acompañar a los representantes de los trabajadores cuando se reúnan con los organismos competentes.
Los trabajadores tienen previsto reunirse tanto con la Conselleria de Empleo como con el Ministerio de Trabajo para reclamar que paralicen el expediente de regulación de empleo, que todavía no ha sido presentado. Ayer por la tarde tenían prevista un encuentro con la directiva de Finsa para abordar el tema.
Los sindicalistas mostraron sus esperanzas en que las negociaciones sean fructíferas y se pueda dar marcha atrás en la decisión de presenta el ERE, a diferencia de lo ocurrido en la última reunión con los dirigentes de la empresa gallega.
Entonces, se lograron escasos avances y los dirigentes no se mostraron dispuestos a paralizar el expediente de regulación de empleo.
No obstante, se obtuvieron resultados positivos para aquellos empleados que no sean despedidos, ya que éstos "no verán recortadas las medidas sociales que figuran en el convenio de los trabajadores y por las que tanto hemos luchado durante muchos años", indicaron desde el comité de empresa.
Para evitar los despidos, los representantes de los empleados propusieron a Finsa que no desmantele las tres líneas de producción que prevén trasladar a otras ciudades y la suspensión de contratos en lugar de su extinción.
Si se rompieran las negociaciones y el plan de viabilidad se mantuviera igual, los empleados llevarán a cabo "las movilizaciones pertinentes", según manifestaron desde los sindicatos.







