El PP solicitó el 14-11-2008 del Alcalde Ribes un pleno extraordinario para pedir como único punto del orden la bajada de los impuestos municipales, pleno que se celebró y propuesta que el Sr. Ribes y sus socios no aceptaron, no pasando ni la propuesta a votación.
El PP presentó esta propuesta refrendada por la recogida de más de 600 firmas de ciudadanos, recogiendo el testigo de muchas poblaciones en las que la bajada de impuestos ha sido una medida adoptada para paliar los efectos de la grave crisis en los bolsillos de los ciudadanos. El PP proponía retornar a los impuestos que se pagaban en la legislatura pasada, gobernada por nosotros. Sin embargo, el Sr. Ribes tiene miedo a bajar los impuestos a los ciudadanos de Llaurí. ¿Será que si lo hace no podrá afrontar los gastos en sueldos y dietas que él y sus colaboradores y socios cobran? ¿No será que si acepta esa bajada de impuestos propuesta por el PP se le descuadran unos presupuestos municipales con los que pretende crear más endeudamiento al municipio, pidiendo nuevos créditos y aumentando el volumen de endeudamiento?
El Sr. Ribes no escucha lo que el pueblo soberano le pide con un 70% de población que ha respaldado con su firma la propuesta del PP. Las más de 600 firmas de ciudadanos que claman esa bajada de impuestos no le importan al Sr. Ribes. El Alcalde no baja los impuestos y no toma ninguna medida para paliar la crisis en el municipio, no hace caso a la población y no se baja el sueldazo que percibe del sudor de todos los contribuyentes, como han hecho otros Alcaldes. Seguro que el Sr. Ribes, con ese sueldazo, no nota la crisis.
El Sr. Ribes en la celebración del pleno para tratar este asunto niega la palabra a los concejales de la oposición, está muy nervioso, no escucha, no atiende a razones. Sólo repite y repite que los impuestos no pueden bajarse. Pero no da explicaciones convincentes. Es más, no da ninguna explicación. Pide soluciones al PP y la que le ofrecemos, que es bajar los impuestos, la rechaza porque a él personalmente no le conviene. Y tampoco a sus socios y colaboradores.
El Sr. Ribes necesita tranquilizarse, se le nota muy crispado, muy nervioso. ¿Será que los convenios suicidas que firmó con algunas empresas y las lesividades que declaró de algunos PAI aprobados por el PP le están dando quebraderos de cabeza? ¿Será que las consecuencias de su prepotencia empiezan a aparecer? Ya se lo advertimos desde el PP, Sr. Ribes. Su prepotencia le pasaría pronto factura. El dejarse aconsejar mal también.
Le tendimos la mano y nos la negó. Ahora quiere que nosotros estemos quietos y le dejemos tranquilo. Recuerde, Sr. Ribes, que desde que entró a gobernar el Partido Popular ha tomado buena cuenta de todas sus caóticas decisiones. Para que el Partido Popular le deje tranquilo, Sr. Ribes, gobierne usted bien y no mire para quien.
Escuche la voz popular.







