Cultura

El artista valenciano presentó ayer en el Museo del Carmen una exposición con 65 pinturas y esculturas, abierta hasta el 18 de enero. El mismo título de la muestra, La geometría cósmica de Nassio, resume su contenido: el universo según Bayarri, a quien José Garnería, comisario de la exhibición, definió como "un soñador del espacio".
Nassio Bayarri descubrió en los años 60 en EE. UU. lo que se convirtió en el eje de su obra. Cuando llegó allí conoció el avance de la astronomía, reflexionó sobre "la luna, la fe, la religión..." y creó su "propia mitología". Después, la plasmó en su Manifiesto Cosmoísta (1967).
Con 76 años, enseña su visión del universo, la creación el cosmos; imagina alienígenas, los crea y cree en ellos; plasma geometrías extraterrestres; expresa "la relación del espacio y el tiempo", según Garnería, y "suma planos y volúmenes".
La exposición incluye algunas de sus últimas obras. Hay una quincena de esculturas de diferentes formatos y de acero, bronce y alguna de hierro. El resto, pinturas. Muchas de grandes dimensiones. Varios cuadros rozan una altura de cinco metros (mejor observar a cierta distancia). La amplitud de la sala les va perfecta.
De hecho, Felipe Garín, director del Comité Científico de la exposición, destacó "la valentía del tamaño de sus obras, porque el tamaño importa en el arte".
El pintor, pero sobre todo escultor, subrayó la importancia de la preparación académica para la creación y destacó a "esa juventud que está cambiando el arte, porque se atreve a hacer esas barbaridades", apuntó en tono positivo y en alusión a las propuestas rompedoras.
Después, aclaró que le gustaría que toda la sociedad española pudiera y aprendiera a apreciar el arte y no sólo esa "inmensa minoría".
Nassio Bayarri, adscrito en los 50 al Grupo Parpalló, se manifestó en contra de la opinión de "ese dibujante", cuyo nombre no quiso mencionar (Javier Mariscal).
"Yo me siento orgulloso de Santiago Calatrava, que hace maravillas", remarcó tras referirse a Valencia y los valencianos como "gente sencilla", de exquisitas manos para el arte y que conforman "una raza tan mezclada, que no hay quien nos entienda".







