Castellón

El director técnico de Reciplasa, Fernando Albarrán, explicó que el convenio, ya firmado, supondrá la puesta en marcha de la prueba piloto de forma "inminente" y se extenderá por el plazo de un mes aproximadamente. Si el uso de las mil toneladas de residuos como ecocombustible se desarrolla sin problemas, la prueba se extenderá por unos "tres o cuatro meses más" hasta alcanzar la prórroga de 5.000 toneladas que prevé el convenio. Se trata de un acuerdo, señaló Albarrán, "favorable" para las dos partes. La planta de Onda, en cuyo consejo de administración figuran también los municipios de Castellón, Vila-real, Almassora, Benicàssim, Betxí, l'Alcora y Burriana, asume el coste de la transformación del rechazo de sus residuos en combustible "ecológico", mientras que el coste del transporte corresponderá a Cemex. "La eliminación no tendrá ningún coste para Reciplasa", agregó el director técnico de la planta.
La idea de utilizar el rechazo como combustible comenzó a gestarse en el año 2005. La prueba piloto que ahora se inicia abre, además, una puerta al futuro de la gestión de las basuras en el complejo de Onda. De hecho, si las pruebas dan el resultado esperado, Reciplasa se plantea ya la firma de un nuevo contrato para dar salida a las 85.000 toneladas de rechazo que genera anualmente la planta o, al menos, a la mayor cantidad posible de ellas. De hecho, el vicepresidente de la planta, Juan Miguel Salvador, llegó a asegurar recientemente que se derivarán a cementeras 40.000 toneladas.
Por el momento, sin embargo, las únicas previsiones de Reciplasa pasan por la prueba piloto. De su resultado dependen también las posibilidades de alargar la vida útil del vertedero de Onda, con autorización hasta 2009, para el que el Ayuntamiento de la localidad de la Plana Baixa denegó recientemente el permiso de ampliación. Derivar el rechazo para su uso como combustible en cementeras permitirá reducir la cantidad de residuos para su depósito en vertedero y, así, prolongar su capacidad.
Por otra parte, el Consejo de Administración de Reciplasa abordó también el funcionamiento de la planta fotovoltaica puesta en marcha por la entidad en junio. Gracias a su funcionamiento, señaló Albarrán, "se ha evitado la emisión a la atmósfera de 84 toneladas de dióxido de carbono, se han generado 73.000 kilovatios hora de energía y se ha evitado la tala de 1.250 árboles".
Sobre la situación económica del consorcio, el consejo de administración concluyó que se mantienen las expectativas, pese a la reducción de los residuos que llegan a planta con motivo de la situación de crisis que atraviesa la provincia de Castellón.




