El incremento aún es mayor si se toma como referencia el mismo mes del pasado año. La cifra de morosidad casi se duplica.
Así, en septiembre de 2007 fueron 5.900 el número de efectos impagados y el importe se situó en 19 millones, lo que supone un incremento del 163% en el valor de la deuda.
La estadística de efectos comerciales impagados publicada ayer por el INE refleja todos aquellos compromisos o letras que han adquirido las empresas y comercios pero que no han sido liquidados cuando ha finalizado el plazo fijado. Esto no implica que sean impagos por morosidad, aunque sí supone uno de los últimos pasos antes de que se considere a un acreedor como moroso. El estudio no refleja las deudas adquiridas por particulares en cuanto a recibos como, por ejemplo, el agua y la luz
El dato de la morosidad en el mes de agosto de este año se sitúa muy cerca del pico más alto registrado en la provincia. En los meses anteriores, principalmente en verano, el número de efectos comerciales impagados y su importe se incrementó gradualmente (menos en septiembre que registró una caída).
La cúspide de los impagos en la provincia se alcanzó en el pasado mes de julio, cuando las entidades financieras dejaron de cobrar 57 millones de euros por los más de 11.700 letras que vencían ese mes.




