Comunidad Valenciana

La cancelación de los vuelos desde esta terminal dejó a cientos de españoles en tierra, atrapados en el aeropuerto y sin la certeza de cuándo regresarán a su país. Entre ellos, aproximadamente unos 150 valencianos.
Sin embargo, la apertura de nuevo de las instalaciones aeroportuarias no asegura un regreso inmediato. Ni mucho menos. Tampoco se sabe cuántos españoles han logrado regresar. Algunos de los pasajeros criticaron que la compañía de bajo coste sólo les ofreciera un vuelo a partir del viernes o incluso el domingo.
El problema para los españoles se plantea en que no existen plazas libres en ninguno de los vuelos de la aerolínea irlandesa para los próximos días y Ryanair no fletará nuevos aviones.
Las gestiones del Consulado de España en Roma lograron que la 'low cost' se comprometiera a pagar una noche de hotel así como a cambiar de forma gratuita la fecha de regreso. Además, fuentes gubernamentales añadieron ayer que la compañía correrá con los gastos de los españoles hasta que logren salir del país.
Algunos españoles, entre ellos también valencianos, al temer que ayer fuera otro día como el del pasado lunes, decidieron hacer la guerra por su cuenta. Marcharon a otros aeropuertos y adquirieron un billete. Más dinero que sumar a la factura del viaje.
José Escrivá fue uno de ellos. Este valenciano llegó ayer, minutos después de las cinco de la tarde, al aeropuerto de Manises. El vecino de la localidad de Fortaleny tenía que haber regresado a última hora de la tarde del lunes. Sin embargo, el accidente ocasionado en el aeropuerto romano de Ciampino trastocó todos sus planes.
En la noche del pasado lunes, y tras saber que no iban a volar, "vinieron a recogernos en autobús y nos llevaron a un hotel, que no tuvimos que pagar".
Así, en la mañana de ayer "cada uno se tuvo que buscar la vida como buenamente pudo y sé de gente que se ha tenido que quedar en Roma. Nosotros nos fuimos hasta el aeropuerto de Fiumicino (que sí funcionó en la jornada de ayer), y compramos un billete de vuelta de Iberia. Yo mismo me he pagado el de vuelta, que valía algo más de 300 euros". Esta cantidad, según anticipó, "se la voy a reclamar a Ryanair porque nos dejaron tirados para volver".
Escrivá estuvo el fin de semana en Roma, viaje del que no guardará demasiado buen recuerdo, "pero al menos en mi caso se ha solucionado en un día. En Roma aún hay gente buscando billete de vuelta", añadió.
Se desconoce cuántos valencianos pueden estar atrapados todavía en Roma. Además del accidente en Ciampino, otros problemas se han sumado al caos de este aeropuerto. En concreto, una huelga no autorizada convocada por un grupo de pilotos y asistentes de vuelo de Alitalia, que obligó a cancelar decenas de vuelos en todo el país.
La espera de los españoles pudo con los nervios de muchos. No tardaron en surgir las críticas hacia el Consulado. La canciller de la representación española, Cristina Ferrán, explicó que se desplazó al aeropuerto "para calmarles, pero el Consulado no puede garantizar vuelos. El Estado español no puede enviar un avión".
"No podemos abrir el aeropuerto de Ciampino. Nuestros poderes son limitados, les podemos ayudar con la lengua, atendiendo a niños celiacos o negociando con la aerolínea, pero los pasajeros han hecho un contrato privado. Nosotros no podemos garantizarles un avión", aseguró.
"Se trata de un tema civil, vamos al aeropuerto por solidaridad, para ayudar, pero eso de escuchar: '¡No me voy de aquí hasta que usted me de un billete!, tampoco'", agregó.
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