Ángel luna portavoz del PSPV en les Corts

-Si Ramoncín es el rey del pollo frito, usted es el del huevo frito.
-Con permiso de mis compañeros de club, que ya tiene 14 años. Cada mes comemos huevos fritos.
-¿De algún tipo en especial?
-De unas gallinas del club.
-¿Coge pan y moja?
-Yo los huevos los como sin cubiertos. Solo con pan. Incluso la clara. Es la única manera seria de comerlos.
-¿Es un plato para la crisis?
-No, a mí el huevo frito me parece un manjar. En la caseta del guarda del bosque de Valonsalero en Soria me comí unos espectaculares.
-Volvió a la política autonómica. Dicen que segundas partes no son buenas.
-Los refranes son acertados pero siempre hay excepciones. Esta etapa es muy gratificante.
-¿Le echa huevos en la tribuna?
-Bueno, procuro. El presidente se molesta aunque reconozco que soy un poco vehemente.
-¿Pone nervioso a Camps?
-No lo sé. Ya ha dicho dos veces que le insulto. No es así. Yo critico sus políticas. Lo que pasa es que confunde lo personal con lo político.
-¿Le intimidó Camps minutos antes del debate de política general?
-No, sólo me acerqué a preguntarle a Gerardo Camps cómo estaba de su hernia. El presidente estaba por allí y nos saludamos. Luego en Canal 9 lo dijeron todo al revés.
-Trillo manda huevos y usted los fríe.
-Federico es buen amigo mío. Tiene sorna e ingenio para mandar huevos y lo que no son huevos.
-¿Se ha quedado a la luna de Valencia?
-Sí muchas veces y en política también.
-¿Fue el máximo defensor del cambio de nombre del PSPV?
-Fui defensor del cambio de nombre.
-¿Se perdió una oportunidad?
-Se trataba de adaptarlo a la denominación oficial pero cuando uno choca contra las emociones es complicado.
-Si se hubiera quedado como PSV sonaría a equipo de fútbol.
-De, Eindhoven, por cierto
-¿Trabaja por amor al arte?
-No, lo hacemos para cambiar la sociedad. Ahora lo hacemos con Alarte como hemos trabajado con todos.
-En el hemiciclo, ¿rememora con Blasco antiguas batallitas?
-Comentamos alguna jugada. Fuimos compañeros de ejecutiva del PSPV hace muchos años.
-Lleva un año como 'mister' del grupo socialista.
-Tengo un equipito apañado.
-¿Ficharía en invierno?
-Aquí no hay mercado de invierno. Como no mates a alguien y corra la lista. (Risas)
-¿Nota la crisis?
-No, afortunadamente algunos somos privilegiados.
-Usted propuso que le congelaran el sueldo.
-Es una medida ejemplarizante. Los políticos no nos podemos quejar. En la privada se puede ganar más dinero pero aquí estoy por vocación.
-Gana más que un conseller.
-No lo sabía. Si es así, creo que un conseller tiene más responsabilidad y debería estar mejor pagado.
-¿Volverá a la privada?
-No lo sé. Sé que a mí me han criticado mucho porque volví a la vida privada, incluso Camps, pero una pasadita por allí no le vendría mal a muchos. Este país está sobrado de políticos que no han hecho otra cosa en su vida que política. Hay que pisar el terrenito y saber lo que cuesta ganarse las habichuelas.
-¿Ahorra para comprarse un Mercedes?
-No, mi mujer tiene un clase A. Mercedes en la familia ya tengo, el pequeñito.
-¿Pla le dio algún consejo?
-No, me deseó suerte.
-¿Me permite a mí uno?
-Claro.
-No se reforme la cocina.
-(Se queda parado, piensa y sonríe). Hice una reforma hace años. Mi mujer quiso cambiar los baños y la cocina en una casa que es de ella.
-¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?
-Eso ha sido objeto de controversia en nuestro club. Yo sostengo que ontológicamente el huevo es imposible. Como unidad no existe. Existe el par de huevos. En el club los huevos me los como a pares: dos, cuatro o seis. El huevo nunca pudo ser antes que la gallina.







