Economía

Estas medidas de carácter voluntario y temporal están diseñadas para beneficiar a más de 4,2 millones de ciudadanos y quedarán aprobadas en el Consejo de Ministros del día 7, según explicó ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien confirmó también la aplicación de una serie de iniciativas laborales.
El jefe del Ejecutivo hizo hincapié en que los cambios están orientados a ayudar a las familias más afectadas por la crisis y a reactivar el mercado de trabajo. Y dejó muy claro, que «no serán las últimas, porque el diálogo social está abierto».
La reducción en un 50% de la cuota mensual de la hipoteca estará destinada a los titulares que tengan suscrito un préstamo, no superior a 170.000 euros, antes del 1 de septiembre de 2008. La rebaja tendrá un límite de 500 euros, por un periodo máximo de 24 mensualidades. El 50% descontado será prorrateado entre los pagos que queden con un tope de 10 años. El garante de los aplazamientos será el Gobierno que actuará a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO).
Los grupos beneficiados serán los asalariados con prestación de paro que hayan caído en el desempleo recientemente o pierdan el trabajo antes del 1 de enero de 2010 y los autónomos con cargas familiares que hayan cerrado su negocio o acrediten pérdidas que reduzcan sus ingresos hasta tres veces el Indicador Público de Efectos de Renta Múltiple (IPREM), situado en 516 euros al mes. El tercer colectivo será el de pensionistas de viudedad con responsabilidades familiares.
Los primeros estudios del Gobierno situaban el total de favorecidos en 300.000 familias, cifra que este lunes Rodríguez Zapatero elevó a 500.000.
Cuantía media
El jefe del Ejecutivo apuntó que se ha establecido el límite en los 170.000 euros porque responde a "la hipoteca media de nuestro país". "Entendemos que lo lógico es apoyar a los sectores sociales con más dificultad y nos ha parecido una cantidad razonable", expuso.
La ampliación en dos años para la compra de un piso -vía cuenta ahorro-vivienda- sin perder los beneficios fiscales acumulados beneficiará a 180.000 ciudadanos. Para acceder a esta ventaja, el actual plazo para la adquisición de la vivienda tendrá que vencer en 2008, 2009 ó 2010. La prórroga del tiempo para la venta de la vivienda habitual cuando se ha comprado otra estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2010.
Rodríguez Zapatero adelantó también que las personas que tengan bonificaciones en su declaración del IRPF por inversión en vivienda podrán deducirse de su nómina mensual ese beneficio fiscal. La mejora supondrá dos puntos porcentuales menos en las retenciones, pero estará limitada a rentas inferiores a 33.000 euros. La medida afectará a 3,5 millones de contribuyentes y representará 2.000 millones de euros de liquidez para las familias. En definitiva, se trata de más dinero en el bolsillo.




