La Safor

En este sentido, el presidente del comité de empresa de Finsa Gandia, Josep Albors, señaló que el plan de viabilidad, realizado en base a las pérdidas económicas de la empresa y al descenso de los pedidos, supone a su entender una "desmantelación parcial de la empresa para llevarla a otro lugar", es decir, "una deslocalización".
El portavoz de los trabajadores mostró su temor a que se trate del "primer paso para una desmantelación total" de las instalaciones gandienses de la firma, ya que, de momento, "nadie lo ha desmentido".
"Se trata de una reestructuración de todo el grupo empresarial, pero sólo recae en la planta de Gandia", afirmó el sindicalista. Asimismo, acusó a Finsa de "aprovechar" un momento de crisis económica global para "desmantelar" la fábrica situada en la Safor.
Albors afirmó a este respecto que de las tres líneas de fabricación de suelos, concretamente de parqué, dos se trasladarán a otras empresas del grupo Finsa en Teruel y en Galicia. De la misma manera, se clausurará toda la línea de muebles kit y una línea de molduras se trasladará a la sede de Finsa en Georgia, en los Estados Unidos.
La empresa depende de la multinacional Finsa Corporación, un conglomerado gallego que agrupa a 14 compañías de toda España. Según Albors, cuando se realizó la transacción, la empresa compradora acordó "no tocar nada" de Fausgroup en un periodo de cinco años.
El viernes los dirigentes de la multinacional convocaron al comité de empresa de Faus Group para informarles del plan de viabilidad que han elaborado . El plan no se ha presentado todavía a la Conselleria, pero los empleados ya conocen los detalles.
Según este plan, se procedería a despedir a unos 450 trabajadores, lo que supone más de la mitad de la plantilla actual, que consta de 867 personas . Sin embargo, Albors recordó que la situación es más grave, puesto que hace menos de un año la empresa contaba con 1.287 trabajadores.
Un 75% de la plantilla despedida
En los últimos meses, a través de bajas incentivadas, el número de puestos de trabajo se redujo en 300, por lo que el comité de empresa asegura que no se tendría que hablar del 50% de despidos en la plantilla, sino del 75%.
"Se trata de un ajuste brutal", afirmó Albors, que también asegura que los empleados que se queden "sufrirán un recorte social importante", consistente, por ejemplo, en "una congelación salarial y la eliminación de ciertas categorías, entre otras cosas".
Los dirigentes de Finsa explicaron a los trabajadores que la reducción de plantilla se realizaría en tres plazos. El primero de ellos sería hasta el 31 de diciembre, fecha en la que 189 trabajadores serían despedidos. El resto de la reestructuración se llevaría a cabo hasta el 31 de marzo y hasta el 31 de junio.
Según Albors, la multinacional quiere "agotar" las vías de negociación con los trabajadores antes de presentar el Plan a la Conselleria y, en ese sentido, el comité de empresa "no tienen ningún problema" en dialogar. De esta manera, el próximo día 6 de noviembre tendrá lugar una reunión oficialmente ambas partes.
En esa fecha, los trabajadores expondrán su negativa al plan de viabilidad y argumentarán que el reajuste se podría hacer "de otras formas". Por su parte, la multinacional Finsa todavía no ha realizado ninguna declaración pública ni ha emitido ningún comunicado. LAS PROVINCIAS ha intentado en varias ocasiones ponerse en contacto con distintos responsables de Recursos Humanos de la empresa gallega en Gandia, pero la respuesta ha sido siempre que no se encontraban en ese momento o que estaban reunidos.
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