Comunidad Valenciana
La reducción alcanza el 25%, algo que las universidades consideran "inasumible" para el funcionamiento ordinario de las instituciones, tal y como insistieron ayer fuentes cercanas al rector de la Universidad de Castellón, Francisco Toledo, quien preside a su vez la Conferencia de Rectores de las Universidades Valencianas (CRUV). Mientras desde el lado de las universidades, la situación es de alarma, desde la Conselleria intentan calmar las aguas. La Comunitat seguirá "a la cabeza" en cuanto al gasto destinado a este ámbito, afirmó el conseller. "La Comunitat, a través de su Gobierno, ha hecho un esfuerzo en materia universitaria que no duda nadie, y es una de las autonomías con más inversión en este ámbito", subrayó.
Son palabras que no contentan a los rectores. Fuentes de la Universidad de Castellón, al conocer estas declaraciones, exigieron saber los detalles del "ajuste". Si realmente se corresponde con la cantidad presupuestaria o se trata de un recorte menor.
Los máximos responsables de las universidades se mantienen a la espera. Ya han movido ficha y exigen dos reuniones. Una es con el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. La otra contaría con la presencia de los cinco rectores, el conseller de Educación y el conseller de Economía y Hacienda, Gerardo Camps. Según los rectores, no ha llegado confirmación de ninguna de las dos citas.
Tampoco queda demasiado tiempo para nuevas maniobras. Les Corts inician el día 29 el debate de los Presupuestos aprobados el pasado viernes. Precisamente fue ese día cuando los rectores de las universidades y los gerentes comenzaron su movilización. Los cinco responsables se reunieron con carácter de urgencia en la Universidad Politécnica de Valencia.
El panorama no es nada halagüeño. Las universidades consideran que si el recorte es el anunciado eso supondría dejar de pagar las nóminas al personal de los centros. Ante esta situación incluso se llegó a barajar la posibilidad de que los cinco rectores decidan dimitir al mismo tiempo, como medida de presión ante la Generalitat.
Font de Mora intentó también ayer obtener la comprensión de los rectores, es decir, que sitúen su punto de vista en el "realismo y la adecuación" a la situación económica actual. Pero en ese otro juego, también los rectores encuentran salida. "Claro que las cuentas tienen que obedecer a una situación de crisis. Y nosotros ya hemos mostrado nuestra solidaridad en mayo cuando hicimos el esfuerzo de extender a 15 años el pago de las deudas".
El Consell insiste en que la partida destinada a Educación, con un 3,6 por ciento, es una de las que más aumenta.







