Comunidad Valenciana

La información se dio a conocer en una conferencia pública celebrada en el colegio Mayor Doctor Peset de Valencia a la que acudieron medio centenar de personas, la gran mayoría mujeres. De hecho, no existía ningún requisito para participar en las charlas convocadas a lo largo del día, organizadas por Marxa Mundial de Dones de València.
Además de mostrar el funcionamiento del aborto farmacológico, (al que se sometieron las mujeres que el viernes embarcaron para interrumpir su embarazo en aguas internacionales), se enseñó el proceso casero a través del ordenador, aunque no se hizo referencia a él.
El primer paso consiste en conseguir ocho pastillas del fármaco en un establecimiento autorizado. En caso de problemas, "puedes decir que es para tu abuela, que tiene artritis", tal y como se podía leer durante la conferencia. Las farmacias consultadas por LAS PROVINCIAS explicaban ayer que no se da sin receta médica, precisamente, porque se sabe cuál es su efecto secundario.
Cuatro de las dosis deben ser colocadas debajo de la lengua. Eso sí, no deben ser tragadas, pues han de disolverse. Una vez pasadas cuatro horas, hay que hacer lo mismo con las pastillas restantes. Entonces sólo queda esperar el aborto.
La información que ofreció Women on Waves no se queda ahí. Si se produce un sangrado muy abundante (fruto de aborto), así como fiebre o "dolor severo persistente" es necesario recurrir a una "unidad médica", a cuyos responsables hay que decir que se ha producido "un aborto espontáneo".
Para que el proceso sea efectivo es necesario que el embarazo no sea de más de nueve semanas. Sin embargo, en el caso de las mujeres que subieron a la embarcación para abortar en el mar se trataba de gestaciones de seis semanas y media. La explicación es que la oenegé se rige por las leyes holandesas, que establecen este plazo para que el aborto sea legal.
Durante la conferencia se dieron algunas cifras, como que sólo en un 1% de los abortos provocados por un fármaco es necesario realizar un legrado, es decir, limpiar el útero. Además, las responsables de la oenegé explicaron que en todo el mundo se producen entre 60.000 y 80.000 muertes al año por "abortos inseguros".
Women on Waves opta por que las mujeres "tengan la oportunidad de decidir sin quieren abortar en hospitales o en sus casas", y aboga por "aumentar la información y el apoyo a la libre administración de abortos médicos (farmacológicos), pues salva vidas". La ginecóloga del barco, Gunilla Kleiverda, señaló que el viernes cuatro mujeres pidieron embarcarse al carecer de recursos para abortar en una clínica.
Por la mañana, la profesora de la Universitat de València, Cristina García, abogó por la despenalización completa del aborto.







