Se trata de agilizar el inicio de las obras para dotar de instalaciones de gestión de residuos a los municipios del norte de Castellón ante los retrasos reiterados desde la constitución, en 2001, de dicho consorcio. La medida va más allá de la obtención de los terrenos para la planta "sino que también busca el suelo para unas instalaciones y accesos que no tienen autorización", explica el edil de Urbanismo, Albert Querol.
Tales pretensiones chocan con el desconocimiento general del proyecto de vertedero. "Jamás se ha publicado nada en un diario oficial ni tiene la preceptiva declaración de impacto ambiental", señaló Albert. El otro elemento, como es la planta, en cambio, sí cuenta con la autorización ambiental integrada, pero no tiene publicada la DIA, que es el documento preceptivo previo, remarca el independiente Querol.
Los letrados del Consistorio están ya alerta y van a presentar un recurso de alzada y posteriormente recurso contencioso-administrativo. Paralelamente, explicó el edil, "se va a iniciar una queja en Bruselas que ya fue planteada en 2003 ante la existencia de actos administrativos firmes y aprobados".
La elección de un lugar geológicamente inestable en Cervera para ubicar las infraestructuras del consorcio ha marcado el bloqueo del proyecto. El acuerdo del Consell para agilizar las obras arroja ahora de un plumazo una solución que se prevé polémica y que, ni los años ni los técnicos, han logrado para solucionar el problema de residuos del Maestrat.




