Morvedre

De hecho, cerca de quince empresas del municipio han optado por vender los camiones para sobrellevar la crisis económica general. Con estas medidas pretenden reducir costes y obtener liquidez al mismo tiempo. Una estrategia de choque que se está extendiendo por las firmas locales. Esto supondría una reducción importante de los cerca de 600 camiones que había hasta hace poco en la ciudad.
En todo caso, la sangre todavía no ha llegado al río, al menos aparentemente. De hecho, las huelgas de junio y el estado en que se encontraba el sector hacían prever que el mes de septiembre significaría también el cierre de muchas empresas. Por el momento, y tal como ha informado el presidente de la Asociación de Transportistas, José Luis Peláez, ningún empresario ha tomado esa determinación, aunque, advierte, "hay un alto porcentaje de colectivos que ahora mismo se encuentran en la cuerda floja". Tanto es así que en lo corrillos de camioneros reina la desesperación y el temor. "Cuando nos juntamos todos no hay otro tema de conversación, existe una preocupación general porque, por el momento, tenemos pocos alicientes", comenta uno de los afectados.
70% menos de exportaciones
Las primeras consecuencias laborales ya han empezado a surgir efecto. En tan sólo dos meses se ha tenido que despedir al 50% de empleados, "muchos de ellos pertenecían a Empresas Temporales (ETT) y la mayoría de los miembros del sector optaron por prescindir de los eventuales y quedarse únicamente con la plantilla", explicaba Peláez. Y es que debido al estado económico actual las demandas de transporte se han reducido a la mitad. "Observamos que Sagunto sigue importando con la misma agilidad con que lo hacía hace unos meses, pero las exportaciones no son tan frecuentes, de hecho han caído cerca del 70%". Esto provoca, según el presidente del colectivo de afectados que "no sean rentables las salidas nacionales lo que se traduce al mismo tiempo en una reducción de faena".
Por otra parte hay otro problema que preocupa y mucho a esta sociedad. El precio del petróleo continúa siendo "muy caro". Tanto es así que el colectivo ve indignante que en el último año cuando el "barril de Brent estaba a 150 dólares, lo estábamos pagando a 1.50, pero ahora que ha bajado 85 dólares, sólo pagamos 10 céntimos menos", una denuncia que es general entre los que dependen del gasóleo como medio laboral. "Es indignante sobre todo que el precio suba tan rápido y que a la hora de bajar lo hagan con cuentagotas".
La crítica es reflejo de una situación límite por la que ellos mismos reconocen estar pasando "con muchas limitaciones y muy pocas esperanzas".
Otras de las causas acusadas por los camioneros es el incumplimiento de los acuerdos por parte de los miembros del colectivo. Había "un pacto unánime de pagar todos en menos de un mes, tanto a empleados como a las firmas comerciales. Sin embargo, con la excusa de la crisis y la falta de liquidez se está incumpliendo este trato", denuncia Peláez a nivel testimonial. Algo que por otra parte, repercute "negativamente a todo el sector", apunta.
Pérdidas en agosto
A esto se añaden las pésimas valoraciones que se han observado a lo largo del verano "en el mes de agosto se han podido contabilizar un mínimo de 30.000 euros", esto se debe según ha indicado el presidente de la Asociación de Transportistas, a que en este mes la mayoría de firmas han aprovechado para cerrar y por lo menos "no disminuir beneficios". Aunque esta decisión de los compradores ha repercutido precisamente en una "reducción de trabajo para los transportistas" explicaba José Luis Peláez.
Vista la situación, la mayoría de afectados optan por volcar todo su esfuerzo en "sobrevivir a la crisis económica".
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