Valencia

Tras el pago efectuado por el club, las obras se reactivarán hasta volver a la normalidad. Las partes confeccionaron también un calendario en el que se establece los plazos de los próximos pagos a realizar por parte del Valencia, con el fin de que no vuelvan a producirse desencuentros.
Las previsiones no varían por el momento. Los problemas surgidos con el proyecto inicial, concretamente en relación con las pistas de atletismo, ocasionarán un retraso de medio año. La fecha de finalización, prevista inicialmente para junio del próximo año, sufrirá una demora y todo apunta a que el nuevo estadio estará totalmente terminado en diciembre de ese año o a lo sumo en enero de 2010.
Fuentes del Valencia consultadas por LAS PROVINCIAS aseguraron ayer que todavía sería posible llegar a tiempo a la fecha inicialmente prevista, es decir, junio de 2009. Sin embargo, el club no se precipitará. El consejo apuesta por una evolución coherente de los trabajos y ve contraproducente agilizar de forma alocada las obras con el fin de acortar los plazos previstos y a costa de tener que inaugurar el nuevo estadio sin que todo esté completamente acabado.
El Valencia, obviamente, es el primer interesado en poder disponer del nuevo estadio cuanto antes, puesto que su entrada en funcionamiento permitirá explotar los recursos que generarán las instalaciones y, por lo tanto, aumentar los ingresos de manera considerable. El nuevo Mestalla proporcionará una inyección económica de la que están muy necesitadas las arcas de la entidad.
Pero antes habrá que consultar con la Federación Española de Fútbol, por si hubiera algún impedimento legal para cambiar de escenario con la temporada futbolística ya comenzada. En tal caso, el Valencia terminaría la campaña 2009-10 en el viejo estadio. Sin embargo, en cuanto el organismo que preside Ángel María Villar dé el visto bueno, el equipo abordará la mudanza.
Respecto al calendario de pagos establecido en la reunión de ayer, se acordó los plazos para el desembolso por parte del Valencia de las cantidades correspondientes a las dos nuevas fases de construcción venideras. Según un portavoz autorizado del club, todo ha quedado definido con claridad y no habrá nuevos retrasos.
Lo que ya se da por perdido, lógicamente, es que Valencia albergue la final de la Liga de Campeones en 2011. Resulta casi imposible por dos razones. En primer lugar, la UEFA sólo se plantearía conceder el partido a Valencia si el nuevo estadio estuviera construido con dos años de antelación. Esto es ya impensable. Pero hay una segunda traba. En una reciente reunión de trabajo, el propio Villar comunicó a Soriano que las opciones son nulas si se tiene en cuenta que Madrid albergará la final anterior, la de 2010, en el estadio Santiago Bernabéu. Valencia deberá ahora decidir para que edición, siempre después de 2011, presenta su candidatura.







