Valencia
"Habría maneras de comunicación, incluso advertencias o reprimendas antes de que uno se encontrara en situación de exclusión, pero es absolutamente posible", señaló Taylor en una conferencia sobre fútbol hablando de una hipotética situación.
Este directivo expresó su preocupación ante la posibilidad de que los clubes estén poniendo su futuro en riesgo exponiéndose a la deuda. "Estamos considerando reforzar los criterios financieros mínimos y otras formas de autorregulación que podría imponer criterios más estrictos en los clubes que quieran competir en competiciones europeas."
Las palabras de David Taylor, pese a su inconcreción, no dejan de ser preocupantes si se analiza la situación del Valencia. La deuda reconocida por el actual consejo de administración blanquinegro asciende a 650 millones de euros. Sin embargo, en este caso las perspectivas son halagüeñas, ya que Vicente Soriano espera dejarla a cero antes de fin de año, con la venta de las parcelas del actual Mestalla y la cesión de los derechos de explotación del nuevo estadio a una multinacional, presumiblemente Arena.
Sin embargo, la advertencia de Taylor recuerda las palabras que pronunció Juan Villalonga, gestor del club durante tres tormentosas semanas, en la rueda de prensa que significó el principio del fin para él. El ex presidente de Telefónica ya habló de la postura de fuerza de la UEFA. "La deuda del Valencia con clubes extranjeros asciende a 17 millones vencidos en agosto, y si no se pagan antes de diciembre la UEFA y la Liga Profesional pueden impedir al equipo jugar en Europa", dijo Villalonga. Con lo que no contaba él es con las negociaciones que ya tenía muy avanzadas Soriano para la venta de las parcelas que ocupa el viejo Mestalla, y que se adivina como solución del problema.







